Fernando Ónega
Opinión

Mito erótico a los 63 años

Fernando Ónega
Sharon Stone
Fogonazos

 

Hace poco se jubiló una compañera de oficio a la que hacía más de 20 que no veía y sus compañeros actuales me pidieron que grabase un vídeo con un mensaje de afecto. Le dije que tenía una ventaja sobre su familia y sus amistades actuales: mi memoria de ella no sería la de una respetable señora de 65 años, sino de aquella jovencita que tanto alegraba la redacción. No sé si hice bien, porque acabo de enterarme de que Sharon Stone ha cumplido 63 tacos y no quiero imaginarla ni recordarla cuando tenía 42. Si las fotos no mienten o no fueron muy manipuladas, la Sharon Stone de hoy sigue siendo un mito erótico. Sus piernas siguen siendo tan tentadoras como en la película donde las cruzaba y desmayó a media humanidad. Y su cara, sin mascarilla, sigue siendo una grandiosa representación de la belleza femenina. Y tiene 63 años. No quiero obtener de estas líneas ninguna conclusión solemne ni ninguna lección práctica. Quiero resaltar, sencillamente, que con esa edad se puede ser perfectamente atractiva. Incluso seductora. Incluso fascinante. Como tú.