Fernando Ónega
Opinión

Una mínima historia

Fernando Ónega
Una mínima historia
Fogonazos

 

Después de hablar esta semana de infantas y otras grandezas, os quiero contar una historia mínima, pero entrañable: Juan José Fernández se ha jubilado con 85 años de edad. Se acaba de jubilar, pero no por viejo, sino porque la salud le jugó una de esas pequeñas faenas que caprichosamente nos hace a los mayores. Yo le llamé “institución” porque era una institución en el comercio de Madrid y, sobre todo, porque su historia bien merece ser cuando menos mencionada: fue el hombre que durante más tiempo cotizó a la Seguridad Social, 72 años. Empezó a trabajar de aprendiz en 1948. Fundó su propia empresa de peletería. Disfrutó con el trabajo y acaba de poner el punto final a su actividad. Voy a decir una vulgaridad por la que pido disculpas: gracias a gente con don Juanjo, el déficit del sistema público de pensiones es un poco más pequeño. Y voy a anotar algo de mayor grandeza: gracias a gente como él, que se hizo a sí mismo y supo fabricar prosperidad, se construyó este país.