Consejos

Aprende a decir no con elegancia y sin ningún temor

Teresa Rey

Viernes 15 de marzo de 2019

2 minutos

Los expertos aconsejan trabajar la asertividad para evitar problemas emocionales o anímicos

Aprende a decir no con elegancia y sin temor (Bigstock)

Parece que cuando decimos no a un amigo, a un familiar o a un jefe, somos “malos”. En determinadas situaciones o contextos, esto puede verse de forma negativa si supone ir en contra de lo que hace la mayoría o de lo “políticamente” correcto. Sin embargo, negarse a algo no es más que una postura, la que nosotros queremos adoptar en un momento determinado, por las cuestiones que consideremos, y por ello no somos peores. Simplemente opinamos diferente. Así, para impedir que esto nos cause problemas emocionales o anímicos, debemos trabajar la asertividad, dicen los expertos.

La asertividad

Muchas veces se tiene miedo a expresar ese no, por las consecuencias que puede suponer. Si es a un familiar o un amigo, pensamos que podemos ofenderle, si es en el trabajo, tememos que haya repercusiones… Todo esto nos hace sentirnos mal e infelices. Pero no puede ser un impedimento para negarse a hacer algo, porque si adoptamos la postura contraria, también habrá consecuencias para nuestra salud mental, ya que habremos aceptado participar en una situación en la que no nos apetece estar.

Al final nos sentiremos mal con nosotros mismos por habernos mostrado “débiles” y no haber sido capaces de realizar lo que realmente nos apetecía. De igual modo, otras personas pueden entender que somos demasiado sumisos y esto tampoco nos beneficiará desde un punto de vista psicológico.

Los expertos nos aconsejan que trabajemos la asertividad, es decir, el hecho de negarnos a las cosas, aunque respetando a quien vaya dirigida la negativa y tratando de no ofender, en definitiva desarrollando nuestras habilidades comunicativas.

Por qué decir no

Realmente esta actitud implica una defensa de nuestra libertad, de nuestra capacidad de decidir sin dejar influenciarnos por la situación. Es por ello que también hay que estar preparados psicológicamente para manifestar una negación

Algunos psicólogos recomiendan que si es posible nos tomemos un tiempo antes de responder, que valoremos también qué implicaciones puede tener ya sea una respuesta afirmativa ya una negativa, y en función de todos estos factores y de lo que al final nos apetezca más, así actuemos. Deberemos sopesar nuestros objetivos, nuestros valores y nuestros intereses, pero no por esto hemos de considerarnos egoístas. Solo defendemos una postura que no tiene que perjudicar a nadie.

En ocasiones, de hecho, sobrevaloramos lo que los demás puedan pensar, tal vez esa negación no causa tanto “daño” al otro como nosotros consideramos.

De la misma manera puedes ensayar distintos modos de ser asertivo. Al decir no, puedes ofrecer alternativas, por ejemplo si un amigo te invita a ir al cine y no te apetece, puedes sugerirle que vaya con otra persona o dejarle la puerta abierta para ir otro día, si es que precisamente en ese momento no quieres ir. Es una cuestión de valoración personal, comunicación y de nuestra libertad para decidir.

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