Consejos

Calzado para verano: descubre los tejidos más ligeros y transpirables

Rosa María Torres

Miércoles 29 de mayo de 2019

2 minutos

En verano aumentan las lesiones de tobillo y rodilla debido a un calzado poco sujeto

Calzado adecuado de verano (Bigstock)

El sol es fuente de vida, actúa de forma positiva sobre el estado de ánimo y es necesario regular muchas funciones del cuerpo. Al igual que preparando el cuerpo para el verano, también tenemos que preparar el zapatero de nuestro armario. Pero, a la hora de hacerlo debemos tener muy en cuenta qué tipo de calzado es el adecuado para la época estival porque no todo vale.

Siempre tienes que optar por un zapato a tu medida y a tu gusto pero, ante todo, ha de ser ligero, flexible, cómodo, transpirable, que no se salga y que el pie quede holgado en su interior. Ten en cuenta que en invierno solemos llevar el pie completamente sujeto y en verano deberíamos hacer lo mismo y elegir un calzado que mantenga bien la estabilidad.

Calzar chanclas todo el día no es sano para nuestro pie

Es el calzado de verano por excelencia. No es el más glamuroso, pero sí el más fresquito. Sin embargo, su uso debe limitarse solo a la playa o piscina. El motivo es meramente una cuestión de salud. Los podólogos advierten que pasar el día en chanclas, y realizar actividades con ellas hará que nuestros pies nos duelan intensamente porque, al caminar, se tiende a arrastrar el pie y se hace mucha fuerza con el tobillo.

Además, al estar el pie totalmente suelto, es más fácil desequilibrarse y, en consecuencia, caerse al suelo o sufrir algún tipo de corte. De hecho, no están aconsejadas para las personas que tienen los pies planos.

Si además, la suela es muy fina, rozarás el suelo constantemente, con lo que la anatomía de tu pie a la larga se verá perjudicada y, dada la cercanía al firme, se te ensuciarán los pies con facilidad.

Chanclas, calzado de verano (bigstock)

En cuanto a las zapatillas deportivas, en el invierno abrigan, pero en verano favorecen la aparición de sudor y humedad en el pie. Y a su vez, fomentan la proliferación de hongos. Por eso, úsalas solo para la práctica deportiva.

En verano apuesta por tejidos naturales y evita el plástico

En época estival, o si normalmente sudas por los pies con facilidad, debes evitar materiales que calienten el pie en exceso. Esto sería, por ejemplo, las suelas de goma. En su defecto, la suela de cáñamo, esparto o aquellas que estén diseñadas con fibras naturales son una buena alternativa porque ayudan a la ventilación del pie.

Asimismo, evita el plástico a toda costa. Es el calzado más económico, pero también el más perjudicial. El plástico se calienta mucho con el calor y eso solo te hará sudar e incluso el bochorno del asfalto puede provocarte quemaduras. Opta por materiales de tela, algodón piel o madera. 

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