Consejos

Pequeños gestos para que los mayores ahorren dinero en la factura de la luz

Verónica Mollejo

Foto: Bigstockphoto

Domingo 17 de noviembre de 2019

3 minutos

Normalmente, nos olvidamos de apagar las luces de las habitaciones o de desenchufar las regletas

¿A qué se debe el desconocimiento sobre la factura de la luz?

¿Sabías que el 20% de la energía que se consume en España corresponde a nuestros hogares? Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU @consumidores), "una casa española gasta de media 990 euros al año en energía. El principal gasto es la calefacción, que suele representar la mitad de todo el consumo y en una casa aislada situada en una zona fría puede llegar al 71%", seguido del agua caliente, la iluminación, el aire acondicionado y, por supuesto, los electrodomésticos. Siendo el frigorífico, el congelador y la televisión los que más gastan.

Es cierto que la utilización de todos estos aparatos resulta fundamental para el día a día, por eso limitar su consumo puede finalmente perjudicar la calidad de vida del individuo. El problema reside en los pequeños detalles, gastos que inflan sobremanera la factura del mes y que pueden solucionarse facilmente.

"Una televisión que no emite imágenes pero con su piloto rojo iluminado, el reloj parpadeante de una minicadena que no está sonando... Estos inútiles gastos suponen 231 kWh al año por cada casa: el 2,2% de todo nuestro consumo. Para hacernos a una idea de este estúpido derroche, basta decir que es el mismo consumo anual del horno y mucho más que el del ordenador", añade la OCU con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre la importancia de dichos despistes.

Ante esta situación y como hemos visto anteriormente, es preciso asimilar ciertos hábitos que nos ayuden a reducir el precio de la factura de la luz, pudiendo así invertir ese dinero en otros aspectos más importantes. Bajo esta premisa, ¿cómo pueden los mayores alcanzar este objetivo sin el más mínimo esfuerzo? ¡Toma nota!

Cómo ahorrar dinero en tu factura de la luz

Aprovecha el calor residual

La cocina eléctrica es uno de los aparatos que más gastan en el hogar, por eso algunos expertos recomiendan optar por la cocina de gas para ahorrar algunos euros. Sin embargo, si ya tienes esta versión instalada, siempre puedes reducir el consumo aprovechando el calor residual. Es decir, cuando estés cocinando apaga el fuego entre 5 y 10 minutos antes de acabar la receta y deja que se haga con el calor que mantiene la placa.

Cuidado con el consumo silencioso

Este término hace referencia a los aparatos que, en apariencia, están apagados, pero que al estar conectados a la corriente siguen encendidos, aunque a mínima potencia. Pues bien, si los sumas todos, su consumo puede salir más caro de lo que crees. Tal y como expone la OCU, "apagar todo lo que se queda en stand-by (teles, ordenadores, equipos de música...) significa ahorrar un 10% de todo lo que consumes".

Evita las franjas horarias más caras

Mucha gente no lo sabe, pero hay ciertas franjas horarias que aumentan considerablemente el precio de la luz, las cuales debes evitar para ahorrar en tu factura. En términos generales, suele ser siempre después de las comidas, por ejemplo, entre las 14:00 y las 17:00 horas de la tarde, y las 21:00 y las 22:00 horas de la noche. Lo mejor es poner la lavadora o el lavavajillas a primera hora de la mañana.

Lava la ropa con agua fría

A partir de ahora quizás debas cambiar tu forma de lavar la ropa o, al menos, la temperatura del agua, pues el 90% de la energía que consume este electrodoméstico corresponde al calentamiento del agua. Si esta oscila entre los 40ºC y los 60ºC, obtendrás un ahorro del 40% en la luz.

Cómo ahorrar dinero en tu factura de la luz

La iluminación, lo más importante

Apagar las luces cuando no las necesitas es el gesto más obvio de todos, pero si lo acompañas de otros cambios, el consumo puede descender considerablemente. Sin ir más lejos, escoge siempre bombillas de bajo consumo o tipo LED que te proporcionan un ahorro de hasta el 80%. Es verdad que son más caras que las convencionales, pero a la larga salen más rentables. Además, en las habitaciones más grandes, puedes instalar halógenos o tubos fluorescentes. Sin olvidar limpiar y mantener correctamente las lámparas de tu hogar para no perder luz.

No abras la puerta del horno

Puestos a elegir, siempre que sea posible utiliza el microondas en lugar del horno pues, además de ser más rápido y accesible, gasta mucha menos energía. No obstante, somos conscientes de que no todas las recetas son aptas para este pequeño aparato. En ese caso, la mejor forma de ahorrar es abrir la puerta del horno lo estrictamente necesario y aprovechar al máximo el espacio para hacer varios platos al mismo tiempo.

No tapes los radiadores

Muchas veces, debido a la distribución y el espacio disponible de la casa, los radiadores quedan ocultos o tapados detrás de algún mueble. Grave error, pues de esta forma bloqueas también el calor que desprenden, desaprovechando su rendimiento. En este sentido, debes limpiar y liberar los radiadores de tu hogar para no dificultar la salida del aire caliente. Asimismo, no te olvides de purgarlos al inicio de la temporada y determina la temperatura correcta, que debe estar entre los 19ºC y los 21ºC. Cada grado de más supone un incremento del 7% en el consumo, según la OCU.

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