Deporte para mayores

Cómo aliviar el dolor de gemelos en personas mayores después de practicar deporte

Verónica Mollejo

Foto: Bigstockphoto

Miércoles 18 de septiembre de 2019

3 minutos

En muchas ocasiones, los gemelos sufren una sobrecarga después de practicar deporte con intensidad

Cómo aliviar el dolor de gemelos después de hacer deporte
Verónica Mollejo

Foto: Bigstockphoto

Miércoles 18 de septiembre de 2019

3 minutos

Cuando haces deporte durante un tiempo prolongado o mediante ejercicios de alta intensidad, es habitual que los gemelos sufran un agarrotamiento muscular que provoca un dolor punzante en la zona afectada. Y es que detrás de este síntoma hay multitud de causas, entre las que destacan el cansancio de las articulaciones, un problema del sistema circulatorio, una postura incómoda o lesiones como desgarros, calambres o distorsiones. Sobre todo entre las personas mayores, más propensas a este tipo de afecciones.

Además, puede ir acompañado de otros signos como una presión constante, inflamación o la incapacidad para moverse de manera natural. Afortunadamente, suele tratarse de unas molestias pasajeras que con un poco de reposo y los cuidados precisos desaparecen en cuestión de días. Bajo esta premisa, ¿qué puedes hacer para aliviar el dolor de gemelos después de practicar deporte?

Aliviar el dolor de gemelos

Automasajes y prendas de compresión local

Ante la más mínima señal de alarma, lo mejor es dejar de hacer ejercicio y parar a descansar. Si tus gemelos sufren una sobrecarga, es preciso que se relajen y no realicen ningún tipo de esfuerzo. Cuando lleguéis a casa, si el músculo todavía se encuentra en esa fase, podéis aplicar frío sobre la zona dañada. ¿Cómo? Con ayuda de un ice pack, una bolsa de hielo (siempre cubierta con un papel o un trapo, nunca directamente sobre la piel) o un chorro de agua bien fría.

A continuación, debes ejecutar una serie de estiramientos que mejoren las propiedades del músculo y así disminuya el riesgo de rotura. Puedes incluirlos en tu entrenamiento para aumentar su efecto. Basta con juntar los pies e intentar tocar la punta de los dedos con las manos o ponerse de puntillas y mantener el equilibrio, por ejemplo.

Además, los masajes localizados, que tú mismo puedes hacerte, contribuirán también a que los gemelos se relajen y permanezcan en un estado de reposo más acuciado. Para ello, en primer lugar, calienta la zona con un paño caliente para aumentar la circulación. Después, sentado en el suelo y con la pierna relajada, comienza a masajear de forma lineal y ascendente a lo largo de toda la extremidad, desde el tendón de Aquiles hasta la parte alta del gemelo.

Finalmente, recurre a las medias de compresión local, conocidas como gemeleras, que también ayudan a mejorar la circulación y el riego sanguíneo. Con ellas evitarás no solo las sobrecargas en tu próxima sesión de entrenamiento, también las lesiones o posibles recaídas.