Preguntas

Cuántos pensamientos tenemos al día y cómo controlarlos

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Martes 21 de mayo de 2019

3 minutos

Dicen los expertos que tenemos unos 60.000 pensamientos diarios, y la mayoría son negativos

Cuántos pensamientos tenemos al día y cómo controlarlos
Teresa Rey

Foto: Bigstock

Martes 21 de mayo de 2019

3 minutos

Pensar y pensar, lo hacemos constantemente, todos los días. Miles de ideas se cruzan en nuestra mente, tanto que los estudios científicos han determinado que podemos llegar a tener alrededor de unos 60.000 pensamientos al día. Si nos paramos un momento y reflexionamos sobre ellos, nos daremos cuenta de varias cosas: la mayoría se repiten, gran parte de ellos son negativos, y además muchos se refieren a hechos pasados. La cuestión es que lo queramos o no, tal y como dicen los expertos, estos influyen en nuestro estado emocional, en cómo nos sentimos, y al final pueden determinar nuestro comportamiento.

Qué son

Los pensamientos son lo más íntimo y personal que genera cada individuo, y estos son los que condicionan la forma en qué actuamos. Desde el ámbito de la psicología el pensamiento se define como una forma de dirigir y planear lo que después se traduce en una actuación concreta. Es la forma de interpretar la información que se acumula en nuestro cerebro. Así, los pensamientos se producen como consecuencia de numerosas conexiones neuronales que se manifiestan de forma no verbal, verbal o por medio de imágenes.

Muchos de ellos están condicionados por lo que nos han enseñado, por nuestras propias vivencias, el ambiente cultural que nos rodea o el lugar en el que hemos crecido.

Cómo manejar los pensamientos negativos

Uno de los principales problemas es que muchos de esos pensamientos son negativos. Y esto puede ser un impedimento para avanzar o llevar una vida plena. Tendemos a ver las cosas de una forma que nos perjudica y nos sumergimos en un pesimismo que a veces nos vemos incapaces de controlar. ¿Cuántas veces nos hemos dicho “es que no me lo puedo quitar de la cabeza”?

Sin embargo, la buena noticia es que esas ideas, distorsionadas en numerosas ocasiones, se pueden trabajar para transformarlas es positivas o en otras que no nos hagan daño, explican los psicólogos.

Para ello hay distintas fórmulas, se trata de dedicar un tiempo a esos pensamientos negativos y analizarlos, porque nosotros y solo nosotros somos dueños de los mismos, y este es el primer paso que debemos dar. Cuando seamos conscientes de esta realidad, es cuando estaremos preparados para modularlos.

Hombre y mujer escuchando sonrientes (bigstock)

Después, debemos parar y reflexionar detenidamente por qué hemos llegado a pensar de forma negativa sobre un asunto concreto y probablemente podremos llegar a un punto en que podamos la vuelta a la tortilla. En estos casos, recurrir a la escritura puede ser una buena terapia, pues escribiendo recordamos mejor y releyendo podemos volver a repensar sobre lo que nos llevó a una situación concreta.

También hay otro método, y es intentar parar ese sentimiento negativo que nos asola. Si hacemos esto de una forma consciente una y otra vez, llegará un momento en que este irá perdiendo fuerza en esas conexiones neuronales que lo desencadenan, y al final tenderá a debilitarse y a desaparecer.