Preguntas

¿Son recomendables los desinfectantes de manos? ¿Cómo hacer un uso adecuado?

Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Miércoles 12 de febrero de 2020

3 minutos

Los expertos, que apuestan más por el agua y el jabón, solo los aconsejan en momentos muy puntuales

Los desinfectantes de manos: ¿son recomendables? ¿cómo hacer un uso adecuado?

Como recuerdan desde la Organización de Consumidores y Usuarios (@consumidores), ante las últimas noticias conocidas sobre virus que se propagan rápidamente a nivel internacional, no son pocos a los que no les basta un lavado de manos a conciencia. Personas que prefieren usar los llamados desinfectantes para dejar la superficie cutánea sin rastro de bacterias o gérmenes. Pero, ¿resultan recomendables?

Desde la entidad mencionada defienden el uso del agua y el jabón como una medida eficaz en este sentido. Y es que, a su juicio, el empleo de estas soluciones con alcohol solo serían prácticas cuando el contenido de este último elemento es considerable. Al hilo de esto, no viene mal saber algo más acerca del producto, si tiene algunas contraindicaciones o su manual de uso correcto para no comprometer la salud. 

Los desinfectantes de manos: ¿son recomendables? ¿cómo hacer un uso adecuado?

La utilidad de este tipo de desinfectantes de manos

En este caso, tanto la OCU como la Organización Mundial de la Salud (@WHO) comparten opinión al respecto. Así, para todos ellos lo mejor es lavarse las manos a menudo con los productos clásicos, hacerlo de manera concienzuda durante al menos 40 segundos y sin olvidar los pliegues entre los dedos. Por último, mejor que en una toalla, donde quedan restos de humedad y pueden proliferar las bacterias, la OMS plantea el uso de toallitas de papel de un solo uso.

Por tanto, solo en casos muy concretos y si no se tiene agua a mano, uno puede echar mano del desinfectante de manos. Sin embargo, como aseguran, solo resultan eficaces si el porcentaje de alcohol está por encima del 60% e incluso acercándose al 80%. Así pues, en estas ocasiones pueden ejercer su acción de eliminar microbios, además de limpiar y perfumar las manos. 

Por su parte, desde la Clínica Universidad de Navarra (@ClinicaNavarra) defienden que este tipo de productos limpiadores resultan útiles para aquellas personas que, por cuestiones de trabajo, se ven obligadas a dar la mano en muchas ocasiones a lo largo del día y no pueden ir al baño a lavárselas. Unas manos donde se esconden más de un centenar de bacterias. Gérmenes que luego pasan a todo lo que se toca como, por ejemplo, la cara. Algo que se hace de media, según estas fuentes, unas 23 veces cada día

Eso sin olvidar a los microbios que habitan en el cuerpo. Para ser exactos unos 39 billones de bacterias que conviven con las personas y que se enriquecen cada día con el simple gesto de dar un beso o un abrazo. Sin embargo, no es cuestión de crear una alarma sanitaria en este sentido, ya que en la dermis hay gérmenes tanto buenos como malos, por así decirlo. Y esto no significa que uno vaya a enfermar. Solo se daría el caso de que derivase en una patología infecciosa cuando la cantidad de bacterias sea considerable y ataque irremediablemente al sistema inmunológico. 

Pero antes de llegar a ser unos obsesos en la lucha contra estos huéspedes invisibles de la piel, si se quiere usar este tipo de desinfectantes es bueno seguir algunos consejos

  • El producto se aplica en la palma de la mano, pero solo la cantidad recomendada en la etiqueta. No se debe echar más.
  • Se frota por toda la superficie, también los dedos, hasta que la solución se haya secado por completo
Los desinfectantes de manos: ¿son recomendables? ¿cómo hacer un uso adecuado?

¿Posibles reacciones adversas?

Conociendo sus indicaciones, es preciso conocer también algunos aspectos no tan positivos, como recuerdan los expertos aludidos. Especialmente, cuando se hace un abuso de este tipo de sustancias, que al final pueden contribuir a la resistencia de ciertos antibióticos. Algo que para la OMS puede darse en aquellos en cuya formulación haya un elemento en concreto, el triclosán

Una situación similar a la que ocurre con algunas bacterias tan resistentes que ni siquiera se frenan ante estos geles con alcohol que hay en muchos hospitales para prevenir infecciones.

En definitiva, como recuerdan, tan malo es usar demasiado este tipo de productos como lavarse las manos de manera excesiva. Y es que en este último caso se consigue un efecto totalmente contrario y pernicioso para la salud de la dermis: esta se irrita, se reseca, muestra un aspecto enrojecido y se acaba alterando la flora misma de la piel.

Por ello, lo mejor es un lavado adecuado, sobre todo si se va a comer o a preparar la comida, tras utilizar el baño, al ponerse y quitarse unas lentillas o si se va a proceder a curar a una persona que está enferma o tiene una herida. Lo mismo que después de tocar a una mascota, una vez se haya tirado o manipulado basura o al estornudar. 

Unos buenos hábitos que los niños deben aprender desde bien temprano: lavarse las manos con agua y jabón. Eso sí, en este caso no es conveniente que utilicen estos productos debido a su contenido en alcohol. Lo mejor es dejarlos a buen recaudo y donde no puedan cogerlos sin permiso. 

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