Preguntas

¿Son realmente útiles los correctores posturales para la espalda?

Teresa Rey

Foto: Bigstock

Jueves 19 de diciembre de 2019

6 minutos

Los expertos aseguran que algunos pueden usarse nada más que como un complemento de otras terapias

¿Son realmente útiles los correctores posturales para la espalda?
Teresa Rey

Foto: Bigstock

Jueves 19 de diciembre de 2019

6 minutos

Los correctores posturales de espalda son una opción a la que podemos recurrir con el objeto de conseguir que esta zona del cuerpo adquiera una postura adecuada, en el caso de que presente alguna variación en este sentido, pero ¿son realmente efectivos? Se utilizan en algunas situaciones, aunque no en todas pueden resultar tan eficaces u ofrecer los resultados que dicen tener.  

¿Cuándo se emplean?

La espalda posee una curvatura natural que con el paso del tiempo se puede ver alterada. Estos problemas se acrecientan cuando somos mayores, y si se ha producido alguna desviación lo más probable es que experimentemos dolor o molestias diversas. En ocasiones surgen trastornos de movilidad que abarcan toda la columna o el cuello y los hombros.

Las desalineaciones en la espalda se deben a traumatismos o alguna patología que hemos arrastrado a lo largo de nuestra vida, otras veces por malos hábitos posturales, y en ocasiones por actos mecánicos y repetitivos que la han ido deteriorando. Con el tiempo adquirimos costumbres que nos hacen adoptar “malos vicios”, que al final nos pasan factura y provocan esos dolores en el soporte del tronco.

Dentro de las distintas opciones terapéuticas que existen para corregir la postura de la espalda tenemos los correctores posturales. Estos los recomiendan en ocasiones algunos profesionales para tratar la escoliosis (desviación lateral de la columna vertebral), el síndrome cruzado anterior o de forma genérica para corregir una postura derivada de un mal hábito postural.

Desde el punto de vista de algunos expertos, estos correctores no son adecuados para solucionar los problemas posturales de esta parte del cuerpo. Pueden en todo caso usarse como un complemento en ciertas ocasiones, pero no sustituyen a otras terapias como puede ser una rehabilitación impartida por un profesional de la salud o un fisioterapeuta, así como un control pertinente por estos especialistas.

¿Cómo puede afectar tu alimentación a tus dolores de espalda?

Tipos de correctores posturales

En la actualidad encontraremos una amplia variedad de estos productos, desde sujetadores hasta artículos específicos para corredores o para actividades concretas de la vida diaria.

Para corregir la postura de espalda específicamente hay gran variedad de modelos. En versión femenina veremos distintos tipos de sujetadores que a la par procuran trabajar la estética del pecho o incluso su posición. Muchos de ellos son prendas deportivas pensadas para las mujeres que acuden al gimnasio y por ello tienen en cuenta la movilidad de la espalda y los senos. Suelen buscar una alineación correcta de cuello, columna y pecho. Estos son adecuados para la práctica de deporte, que es para lo que se han creado, pero fuera de ella no tienen sentido.

Luego existen los sistemas de corrección unisex y aptos para cualquier persona o edad, pues al poseer bandas elásticas se adaptan a todo tipo de complexión. Por un lado, están los modelos que simplemente sujetan los hombros. El dispositivo en sí es muy sencillo pues se basa en una serie de correas que se colocan en los hombros, y una tira que ubicada por detrás de la espalda ejerce presión para echar hacia atrás los mismos. Se suelen recomendar en personas con sobrepeso y obesidad.

Está también el modelo con un cruce de bandas elásticas en la parte trasera y una de cuyas cintas ha de pasar por debajo de las axilas para garantizar una mayor sujeción. Son las espaldilleras. En este caso se incide en la retropulsión de los hombros para adoptar la postura correcta. De este tipo hay varios diseños, y en general a todos ellos les caracteriza su tejido elástico y varios sistemas de bandas cruzadas con distintos modos de sujeción en la parte delantera que pueden ubicarse a altura del pecho, normalmente por debajo de él, o del abdomen o cintura.

Corrector de espalda

Existen además sistemas incorporados en camisetas especiales que se basan en el kinesiotaping, unas cintas de algodón adhesivo acrílico que se emplean para tratar las lesiones de deportistas, pero de cuya efectividad dudan también muchos especialistas. Incorporan varios niveles de elasticidad y buscan activar los músculos de la espalda y los hombros. Los tejidos de estas camisetas son transpirables y aseguran aliviar también los dolores de espalda o prevenirlos. Asimismo, no limitan en ningún momento la movilidad y son aptas para cualquier edad al margen del estado de salud que se tenga. En algunas marcas encontraremos incluso diseños pensados para personas con movilidad reducida o algún tipo de discapacidad.

Junto a los correctores posturales de espalda se hallan también las fajas lumbares. Estas en concreto no tienen como objetivo corregir la postura de la espada, sino protegerla. No aportan flexibilidad a la zona sino más bien rigidez y se utilizan precisamente para inmovilizarla si tenemos que cargar con algún objeto pesado, y así prevenir que un movimiento brusco o inapropiado la genere una lesión.

Antes de emplear cualquiera de estos productos es recomendable que consultemos con un profesional de la salud que nos indique si son adecuados para la patología o molestias que presentemos, y si realmente van a resultar útiles en su tratamiento.

Sobre el autor:

Teresa Rey

… saber más sobre el autor