Salud

El miedo a salir de casa sin el teléfono móvil tiene un nombre: nomofobia

Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Sábado 2 de mayo de 2020

4 minutos

Un trastorno psicológico cuyos síntomas más evidentes son ansiedad, nerviosismo y hasta taquicardias

El miedo a salir de casa sin el teléfono móvil tiene un nombre: nomofobia

El siglo XXI ha traído incontables avances en materia de nuevas tecnologías... pero también patologías (a nivel mental y físico) relacionadas con el abuso (o mal uso) de las herramientas digitales. Es el caso de la dependencia abusiva al teléfono móvil. Así pues, uno de dichos trastornos se conoce por el nombre de nomofobia y se refiere al miedo que sufren algunas personas cuando se dan cuenta de que han salido de casa y no llevan el smartphone encima o en el bolso. 

¿Qué es la nomofobia y cómo se manifiesta?

Pero la ansiedad que se crea en estos casos también se puede producir incluso llevando en la mano el teléfono móvil. Así, algunas personas experimentan la misma sensación si el aparato apenas tiene batería (por lo que no estará operativo mucho tiempo), no hay cobertura en el lugar en el que se encuentran o no pueden usar el móvil ya que se les ha estropeado.

Un trastorno psicológico que se transforma en pánico en algunos casos al no disponer como les gustaría del teléfono, no poder estar localizable para amigos o familiares o ante la imposibilidad de comunicarse con estos

El miedo a salir de casa sin el teléfono móvil tiene un nombre: nomofobia

Y estas circunstancias se reflejan en forma de una patología que se acompaña de síntomas como nerviosismo, taquicardias, pensamientos que rozan la obsesión, así como dolor de cabeza o de estómago por la preocupación latente que experimenta la persona que la sufre.

Pero no solo se observan señales de salud a nivel físico o mental, sino que usuarios que padecen nomofobia no pueden controlar el hecho de mirar cada rato su teléfono móvil (incluso si no han recibido nada o este no ha sonado), solo van a lugares donde haya suficiente cobertura y buscan de manera desesperada la forma de cargar su aparato de telefonía para aumentar la batería del mismo.

Unas situaciones que les llevan a evadirse del mundo y de su entorno real, sobre todo en lo concerniente a las relaciones sociales con otras personas. Y es que aquellos que demuestran este tipo de trastorno psicológico sienten que el teléfono móvil es su vida y que este aparato de tecnología les brinda una sensación de bienestar o de sentirse acompañados.

¿Cómo es el tratamiento?

Cuando se da esta circunstancia conviene acudir a un especialista para controlar dicha alteración del comportamiento, como recuerdan expertos de la Facultad de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid (@unicomplutense). De esta manera, explican, se puede terminar con una peligrosa acción que, salvo casos extremos y graves, se trata más de un sobreuso antes que de una adicción más grave.

Así pues, además de un tratamiento farmacológico que puede ser necesario solo en pacientes graves, las sesiones de terapia son fundamentales a la hora de mejorar el diagnóstico. De esta manera, la persona que se somete a ellas puede aprender a reducir el tiempo que pasa con el teléfono o a apagarlo por las noches y también cuando esté en comidas familiares o con amigos. En pocas palabras, que el paciente afectado pueda desprenderse poco a poco del móvil de una manera gradual para ir eliminando los sentimientos y sensaciones negativas asociadas al abuso de dichos aparatos de nuevas tecnologías. 

En el tratamiento, como explican los profesionales de la psicología, también es conveniente trabajar toda la parte del refuerzo de la autoestima de estas personas, que además deben ir tomando conciencia de mantenerse en el presente sin recurrir a la tecnología. En este camino y si sienten que flaquean en su fuerza de voluntad y regresa la ansiedad, las técnicas de mindfulness pueden resultar muy beneficiosas cuando se aplican en un ámbito clínico. 

El miedo a salir de casa sin el teléfono móvil tiene un nombre: nomofobia

El saludable hábito de no abusar del móvil

Pero no es necesario llegar a sufrir este trastorno si lo que se quiere es mantener una relación saludable con el propio teléfono smartphone. Así pues, los mejores hábitos preventivos en este caso pasan por estos consejos

  • Se pueden acotar zonas donde uno mismo se autoimponga que está prohibido usar el móvil. La habitación puede ser una de las estancias, especialmente cuando se va a dormir. El comedor, en plena comida familiar o con amigos, también es bueno que se convierta en un espacio donde el smartphone no sea bienvenido
  • En el caso del dormitorio, para despertarse es mejor usar un despertador normal en lugar del teléfono.. 
  • Otro de los consejos es establecer un límite de uso del mimso. Así pues, pasado dicho horario solo se puede echar mano de la tecnología en el caso de que se produzca una urgencia. Y es que es necesario que la mente desconecte para que se conecte (nunca mejor dicho) con un descanso reparador, con la familia, los amigos o las aficiones (sobre todo si estas son al aire libre).
  • La premisa anterior también se debe hacer extensible cuando se tienen redes sociales. Nada de consultar cada poco tiempo las actualizaciones de las mismas. Por eso es importante desactivar, sobre todo por la noche o en momentos de asueto, las notificaciones tanto de los perfiles como del correo electrónico. 
  • Por último, otra idea es hacer pequeñas salidas de casa durante unos minutos y sin teléfono para ir a por el pan, a comprar algo a la farmacia o tirar la basura. Además, durante los fines de semana es mejor aprovechar el tiempo libre con la familia, estar con los amigos, salir a pasear, ir al cine a ver una película, leer un libro o hacer algo de deporte. Todo es más sano que estar ensimismado mirando continuamente la pantalla del móvil defienden los expertos. 
0

No hay comentarios ¿Te animas?