Sociedad

Varias CCAA se lanzan a otra desescalada pese a la alta incidencia y el riesgo de una cuarta ola

Andrés Ramos

Sábado 13 de febrero de 2021

8 minutos

Las malas experiencias en el pasado no impiden que comiencen a flexibilizarse de nuevo las medidas

EuropaPress 3523158 cuatro personas terraza bar grupo maximo cuatro personas forma parte
Andrés Ramos

Sábado 13 de febrero de 2021

8 minutos

Ni las continuas advertencias de las autoridades sanitarias, ni las malas experiencias del pasado, ni la elevada presión en las UCI, ni la amenaza de una cuarta ola están impidiendo que, ante la mínima mejora de la situación epidemiológica del coronavirus, ya haya varias comunidades autónomas que se hayan lanzado a una nueva desescalada, relajando algunas de las medidas que han mantenido durante las últimas semanas. Todo ello con 1.689 fallecidos en la última semana y una incidencia acumulada a 14 días de 540,30 casos por cada 100.000 habitantes, una cifra muy por encima de los umbrales establecidos tanto en España como en el resto de Europa.

Así, por ejemplo, la Comunidad de Madrid aumentaba la semana pasada de cuatro a seis el número de personas que pueden sentarse en una misma mesa en las terrazas. Además, la intención es ampliar el toque de queda de las 22:00 horas a las 23:00 a partir del próximo fin de semana. Pero no es la única. Castilla-La Mancha anunciaba este jueves el levantamiento cierre perimetral por municipios. Igualmente, se permite de nuevo el servicio de hostelería, tanto en interior como en terraza, y se reabren superficies comerciales, gimnasios, bibliotecas, archivos, teatros y museos. 

La caída de los casos de contagios de coronavirus en la Región de Murcia también ha provocado una flexibilización de algunas de las restricciones impuestas durante varias semanas para intentar contener la propagación de la pandemia en la tercera ola. Así, desde este pasado miércoles, los bares y restaurantes de una veintena de municipios ya pueden abrir sus terrazas al público y volver a dar servicio de hostelería. Asimismo, en estas 20 localidades murcianas también se ha decretado el levantamiento del cierre perimetral, permitiendo la movilidad entre las localidades.

Mientras, en Extremadura, este viernes se reabrió la hostelería con horario de 07:00 a 18:00 horas, así como las grandes superficies, la cultura y el deporte. Todo ello en aquellos municipios con una incidencia inferior a los 500 casos por cada 10.000 habitantes a los 14 días. También se levantó el cierre perimetral en todas las localidades mayores de 3.000 habitantes que no superen dicho nivel de incidencia. En Baleares, por su parte, se ha autorizado la apertura de las grandes superficies comerciales de Mallorca a partir del próximo lunes; y en el País Vasco se ha acordado permitir la movilidad entre municipios colindantes para la realización de actividades socio económicas y deportivas al aire libre.

En Galicia, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijó, ha asegurado que el próximo lunes anunciará "en qué medida" habrá un levantamiento de restricciones en la comunidad, mientras que en Cataluña, que este domingo celebra elecciones autonómicas, se ampliaba a comienzos de semana el horario de bares y restaurantes –una hora más por la mañana y una hora al mediodía– y se cambiaba el confinamiento perimetral de todos los municipios por uno comarcal. También permitía a las librerías abrir en fin de semana –a diferencia del resto de comercios– y una mayor asistencia presencial en los universitarios de primer curso.

Mapa interactivo con las medidas en cada comunidad

 

 

Fernando Simón: "En marzo la cepa británica podría ser la dominante en España"

"Seguimos estando en rojo"

Que varias comunidades hayan comenzado a abrir la mano a las primeras de cambio choca de frente contra la advertencia que este mismo jueves lanzaba la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este organismo alertaba sobre una reapertura precipitada de la sociedad pese a la caída del contagio en Europa y señalaba que la transmisión sigue siendo alta, mencionando expresamente el caso de España. "Las reducciones relativas no significa que las tasas de transmisión sean bajas. En España vemos una caída relativa muy significativa, pero las tasas de transmisión se mantienen muy altas", señaló en rueda de prensa la responsable de Emergencias, Catherine Smallwood, llamando la atención sobre el hecho de que caen los contagios, pero siguen infectando a un alto ritmo antes de que se detecte y sean confinados.

Smallwood recordó que los riesgos de levantar restricciones antes de tiempo quedaron "claros" después de las vacaciones de verano, que se tradujeron en un resurgimiento elevado de los casos en otoño, una situación que se repitió después en Navidad. "Este virus se beneficia de cualquier oportunidad que le demos para transmitirse, y lo hará más rápido de lo que creemos. El contagio subirá muy rápido y bajará de forma más lenta. Cada vez que levantamos una restricción, que abrimos una parte de la sociedad, cambia el equilibrio a favor del virus", previno.

En la misma línea se expresó después el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, que avisó de que España no está en unos niveles de vacunación lo "suficientemente altos" y de transmisión lo "suficientemente bajos" para relajar las medidas contra el coronavirus. "En España todavía estamos en una situación muy complicada, seguimos estando en rojo, ni siquiera en rojo clarito, por lo que hay que tener muy claro que esto no se acaba. Estamos en medio del proceso de control y tenemos que tener mucho cuidado", recalcó.

El epidemiólogo, que ya advertía hace unos días del riesgo de una cuarta ola, indicó que las desescaladas "mal hechas" conllevan peligros de nuevos brotes de contagio. Por ello, destacó la importancia de no plantearse objetivos respecto a las fechas señaladas como, por ejemplo, Semana Santa. "Si conseguimos transmisiones más bajas no tendremos que esperar a Semana Santa o a verano para tener menos restricciones. Las medidas de control están teniendo un efecto similar para todas las variantes que están circulando, pero si las medidas se relajan antes de tiempo se podrían ver incrementos más rápidos de los que hemos observado en otras olas, o similares a los de la tercera ola", zanjó.

Igualmente, Simón aseguró que en los próximos días va a seguir reduciéndose el número de contagios, pero que la presión en las UCI sigue siendo "muy elevada". Y es que, aunque la ocupación en camas hospitalarias y en UCI se está reduciendo, todavía hay comunidades autónomas que están por encima del 50 por ciento. "Hay que seguir teniendo mucho cuidado con el control de la transmisión porque todavía no estamos en un lugar seguro", insistió.

 

Bar, hostelería

El peligro de abrir el grifo a bares y restaurantes

La relajación de las medidas en la hostelería es la primera tentación de casi todos los gobiernos autonómicos a la hora de suavizar las medidas. Pese a ello, Simón quiso también dejar claro que controlar su actividad es la forma "más efectiva" para frenar la transmisión del coronavirus, como así lo han evidenciado diversos estudios.

Así, señaló que las comunidades autónomas donde han implantado las medidas "más duras" contra la hostelería, el ritmo de descenso en los contagios ha sido el doble que a nivel nacional. En concreto, mientras que la media nacional diaria de descenso se sitúa en el 5 por ciento, en las regiones donde se han producido mayores cierres de los bares y restaurantes la reducción cada día se ha situado entre el 8 y el 9 por ciento.

"Lo siento mucho, pero son las medidas que hasta el momento han tenido un mayor impacto en el control de la pandemia. Es cierto que no es la única medida eficaz, pero también es cierto que la transmisión intradomiciliaria es prácticamente imposible de controlar, por lo que hay que adoptar otras iniciativas que eviten que el virus llegue a las familias, siendo el cierre de la hostelería una de las que ha demostrado que lo consigue", enfatizó Simón, añadiendo que las normas que se dictan no se toman a la ligera, sino basadas en la evidencia científica y teniendo "muy claro" el impacto que tienen en la sociedad y en la economía general.