Internacional

¿De dónde viene que los estadounidenses tengan derecho a portar armas?

Marco Herrera

Martes 2 de abril de 2019

2 minutos

A día de hoy sigue el debate entre favorables al derecho a portar armas y quienes desean regularlo

Protesta en marzo de 2018 en Nueva York a favor de limitar el derecho de uso de armas de fuego de los estadounidenses (BigStock)
Marco Herrera

Martes 2 de abril de 2019

2 minutos

La violencia con armas de fuego en Estados Unidos ha alcanzado registros preocupantes en los últimos años. El problema viene cuando la mayoría de las propuestas para una regulación de armas más efectiva, inevitablemente generan choques con la Segunda Enmienda, que impone límites a tales políticas

Dar el poder a los ciudadanos

Los redactores de la Segunda Enmienda ciertamente temían la tiranía, pero también temían la anarquía. En su opinión, no podría haber libertad sin regulación y el estado de derecho. Este es un principio vital de la tradición constitucional de Estados Unidos. De hecho, en las décadas posteriores a la adopción de la Segunda Enmienda, los niveles de regulación de armas en Estados Unidos aumentaron en lugar de disminuir

El derecho a portar armas se concibió como un derecho colectivo, primero ante la amenaza, entonces nada extraña, de un gobierno despótico que intentase imponer determinadas medidas a la población. Pero tras esta regulación tan abierta a las armas también se escondía un derecho colectivo de los ciudadanos del nuevo país, Estados Unidos, a poder defenderse de las entonces fuerzas de ocupación inglesas, las cuales a pesar de perder la Guerra de Independencia, seguían con numeroso material armamentístico y en progresiva retirada. Por tanto, la Segunda Enmienda buscaba tener a una población armada en caso de que los británicos volvieran a intentar un nuevo ataque.

Proliferación de armas

Las tasas de violencia con armas de fuego en el momento de la Segunda Enmienda eran relativamente bajas, y solo una pequeña fracción de los estadounidenses las poseían. Como es el caso de hoy día, la violencia con armas de fuego fue en gran parte un problema asociado con la proliferación de pistolas. Por este hecho, no es sorprendente que no se tomaran las primeras leyes modernas de control de armas hasta el desarrollo y la comercialización de pistolas baratas y confiables, décadas después de la adopción de la Segunda Enmienda.

Estas leyes también activaron los primeros casos judiciales que probaron el significado del derecho a tener y portar armas. Aunque la mayoría de los tribunales aceptaron la necesidad de regulaciones razonables, algunos tribunales de esclavos en el sur adoptaron una visión más libertaria del derecho a tener y portar armas.