Pensiones

Los mayores dan la espalda a las rentas vitalicias por la crisis del coronavirus

Pepa Montero

Martes 24 de noviembre de 2020

1 minuto

La transformación de patrimonio en rentas vitalicias cae el -6,59% en los primeros 9 meses de 2020

Los mayores dan la espalda a las rentas vitalicias por la crisis del COVID-19
Pepa Montero

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La paralización de la actividad económica por la pandemia del coronavirus ha dañado la evolución de los seguros de vida, y muchas líneas de negocio han visto reducido el ahorro bajo gestión desde que comenzó el año 2020. El mayor descenso en los nueve primeros meses del año se ha producido en los seguros de ahorro jubilación que consisten en la transformación de patrimonio en rentas vitalicias cuyo volumen de ahorro ha caído en un -6,59% desde enero a septiembre, de acuerdo a los últimos datos publicados por la patronal aseguradora, Unespa (@UNESPA).

Las estadísticas oficiales confirman así que las rentas vitalicias aseguradas por personas mayores de 65 años han perdido impulso como sistema de previsión complementario. Más en detalle, al cierre del tercer trimestre de 2020, un total de 29.113 clientes mayores de 65 años habían transformado el dinero logrado con la venta de algún elemento patrimonial en un seguro de renta vitalicia, o lo que es lo mismo, en "una fuente garantizada de ingresos de por vida", tal y como las define Unespa.

Con las cifras en la mano, el volumen de ahorro depositado en estas rentas vitalicias totaliza 2.424,56 millones de euros, lo que significa (además de la ya citada  disminución del -6,59% desde enero hasta septiembre) un retroceso algo menor, del -6,05%, en tasa interanual, es decir, en comparación con los 2.579,5 millones que gestionaban las aseguradoras en septiembre de 2019 en este tipo de producto.

 

Ahorro en seguros de rentas vitalicias

Fuente: Unespa

 

Las razones de este descenso del ahorro en rentas vitalicias por parte de los mayores de 65 años, según explica Unespa, se deben al impacto de la crisis sanitaria causada por el coronavirus y a la crisis que está provocando en la generalidad del negocio asegurador y de la actividad económica global.  

Otras líneas de negocio asegurador que, al cierre del tercer trimestre, también han disminuido el ahorro bajo gestión, son los seguros de capitales diferidos (-2,60% interanual), los planes de previsión asegurados (-2,30% frente a septiembre de 2019) y las rentas vitalicias y temporales (-1,1% respecto a los datos de un año antes). En estos tres casos, las caídas con casi un tercio inferiores a las experimentadas por las rentas vitalicias de mayores de 65 años.

Cae el ahorro... y también los asegurados

La negativa evolución de la contratación de rentas vitalicias por parte de mayores de 65 años se nota en la disminución del ahorro, y también en el descenso del número de asegurados, que han pasado de los 29.232 clientes en septiembre de 2019, a los 29.113 en septiembre de este año. Es decir, un retroceso del -0,57%, como reflejan los datos publicados por Unespa.

En total, las compañías aseguradoras gestionaban 238.721 millones de euros en seguros de vida y planes de pensiones al cierre de septiembre, según los datos publicados por Unespa, algo menos que un año antes. Si se compara con el dato del pasado diciembre, esta cifra representa un descenso del -0,94%. De esa cantidad, 192.887 millones corresponden a productos de seguro. Es decir, un -0,87% que hace 12 meses y un -1% que en enero. Los restantes 45.835 millones constituyen el patrimonio de los planes de pensiones cuya gestión ha sido encomendada a aseguradoras. Esta última cuantía es un +1,93% superior a la anotada el ejercicio anterior por estas mismas fechas pero, al mismo tiempo, es un -0,72% menor que la cifra de cierre de 2019

Renta vitalicia como complemento de pensión

Pareja sénior haciendo cuentas

 

Las personas mayores de 65 años que destinen el dinero logrado con la venta de cualquier elemento patrimonial (segunda vivienda, acciones, fondos de inversión, etc.) a una renta vitalicia asegurada tienen como beneficio fiscal la exención de las ganancias patrimoniales obtenidas con la venta, con un límite de reinversión de 240.000 euros.

Si la reinversión en renta vitalicia es menor al importe de la venta, la exención se aplica proporcionalmente. Lo mismo ocurre si el importe de la venta supera el citado límite de 240.000 euros. El plazo para contratar la renta vitalicia y beneficiarse de estas ventajas es de seis meses desde la venta del activo.

"Cuando una persona está en la fase de la vida de acumulación del ahorro, tiene a su disposición muchos productos: planes de pensiones, fondos, PIAS, seguros… incluso el colchón de su casa, si prefiere guardar ahí su dinero. Pero cuando llega a la fase de desacumular lo ahorrado, que puede ser al jubilarse o años después de haberse retirado, las rentas vitalicias son una fórmula muy beneficiosa”, asegura José Antonio Herce (@_Herce), economista experto en pensiones, socio fundador de LoRIS, y una autoridad en materia de pensiones.

Las rentas vitalicias pueden suponer un complemento a las pensiones públicas por jubilación, de ahí que numerosos bancos y entidades aseguradoras las ofrezcan a sus clientes de avanzada edad, sobre todo si responden al perfil de un ahorrador medio, con vivienda en propiedad, algunos incluso con segunda residencia o dueños de un garaje o local, acciones, etc. Su despegue como instrumento de ahorro es relativamente reciente, y coincide con la facilidad fiscal introducida en el año 2015 para los mayores de 65 años.

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JOAN MANUEL Hace 1 mes
Durante 2011-12 la R.V. era un "buen negocio", ya que con un bono por encima del 7%, las pólizas no sólo tenían un buen retorno sino que en caso de necesidad se podían rescatar con una fuerte plusvalía, capaz incluso de superar olgadamente el impacto fiscal por la pérdida del derecho a deducción fiscal. Actualmente, a causa de los bajos tipos, la ingeniería financiera de las aseguradoras ofrece retornos fictícios y el posible rescate está abocado a pérdidas del nominal.