Radiografía del desempleo sénior: urgen medidas para sacar del pozo a un millón de parados 45+
Situación aún más dramática para la mujer: 595.500 paradas tienen más de 45 (el 57,3%) según la EPA
El mercado laboral español esconde una profunda brecha estructural, que castiga a los desempleados sénior y les sumerge en un pozo del que es más difícil salir a medida que cumplen años. Y es que, cuando una persona pierde su empleo a partir de los 45, los prejuicios asociados a la edad (edadismo), la obsolescencia percibida de sus competencias (a menudo irreal), la práctica habitual de tirar los currículum sénior directos a la papelera o los procesos de selección demasiado rígidos pueden convertir el desempleo en crónico.
La última Encuesta de Población Activa (EPA), del segundo trimestre de 2026, realiza una radiografía muy preocupante de los trabajadores veteranos: del total de 2.495.300 parados contabilizados en España, más de un millón de profesionales de 45 años o más (en concreto, 1.038.600 personas) se hallan sin empleo, lo que significa el 41,6% de los parados del país. Y, lo que es aún más grave, este grupo de edad supone el 56,3% del desempleo de larga duración (personas que llevan más de un año sin trabajar).

Los resultados de la EPA muestran a las claras que "hay una correlación directa entre el avance de la edad de los trabajadores y la cronicidad del desempleo", según constata el Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo, de Fundación Adecco (@fund_adecco), en un informe donde deja patente que "el paro sénior es un problema de gran rigidez".
RADIOGRAFÍA DEL PARO SÉNIOR (DATOS EPA 2º TRIMESTRE 2026)

Estas son las cifras clave que dibujan el panorama del desempleo a partir de los 45 años, a tenor de la Encuesta de Población Activa más reciente:
1.038.600 parados mayores de 45 años, según la EPA
Los expertos de Fundación Adecco detallan que existen 1.038.600 personas de 45 años o más en paro, de acuerdo a la EPA de los primeros seis meses de 2026.
Dentro de esta cohorte se aprecia una brecha de género muy acusada: las mujeres representan el 57,3% del total del desempleo entre los 45+ (un total de 595.500 paradas en relación a los 443.100 hombres sin trabajo de esa edad), con una tasa de paro que roza el 10,0%, frente al 6,7% de los varones (detalles en gráfico superior).
En este grupo de edad, el paro de larga duración afecta al 48,40% del colectivo (502.600 personas que arrastran más de un año en el desempleo). De ellas, la situación es más dramática para las 356.600 que llevan dos años o más buscando trabajo sin éxito, según los resultados de la EPA.
762.500 desempleados tienen 50 años y más
La cifra de desempleados que superan los 50 años de vida se sitúa en 762.500 personas, cifra equivalente al 30,60% del total nacional.
La tasa de desempleo crónico sube al 52,30% entre los mayores de 50 años, atrapando a 399.000 profesionales. En cuanto a los parados de muy larga duración (dos años o más en búsqueda activa de un puesto de trabajo), suman 295.900 personas al cierre de junio de 2026, según especifica el informe del Observatorio de la Vulnerabilidad y el Empleo.
Casi medio millón de mayores de 55 en paro
El grupo más cercano a la jubilación registra 497.600 parados (el 19,90% del total de personas sin empleo en España), con datos de la última EPA.
En los mayores de 55 años, la situación roza el límite: el 56,60% sufre paro de larga duración (281.500 personas). El desempleo de muy larga duración (dos años o más) se ceba con 217.200 de ellos, lo que representa el 43,6% de todos los parados de esa franja de edad.
Tal como advierte Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, el verdadero reto radica en combatir la alarmante facilidad con la que el paro senior se cronifica: "Las personas mayores de 45 años representan 4 de cada 10 personas desempleadas, pero concentran más de la mitad del paro de larga duración".
Síndrome del teléfono apagado: coste emocional y paro crónico
Asimismo, los expertos de Generación Savia advierten de que el paro de larga duración continúa siendo uno de los principales retos para los sénior, en su análisis de la última Encuesta de Población Activa (EPA), publicada a finales de julio por el Instituto Nacional de Estadística.
Sostienen que el llamado síndrome del teléfono apagado aqueja a los sénior en mayor medida, sobre todo a las personas mayores de 50 años, cuando las llamadas, las entrevistas y las oportunidades laborales dejan de llegar.
"Ese silencio termina alimentando la frustración, deteriorando la autoestima y provocando que muchas personas reduzcan su intensidad en la búsqueda de empleo o lleguen incluso a cuestionar el valor de toda una trayectoria profesional", alertan desde Savia.
