Economía

Renta fija, acciones o fondos de inversión, cómo elegir y primeros pasos para invertir tus ahorros

65ymás

Foto: Bigstock

Sábado 18 de julio de 2020

3 minutos

Todo producto de inversión tiene unos riesgos que debemos conocer antes de contratarlo

Renta fija, acciones o fondos de inversión, cómo elegir y primeros pasos para invertir tus ahorros

El dinero puesto en una cuenta corriente bancaria difícilmente nos va a proporcionar ningún rédito, así que es normal que intentemos colocar nuestros ahorros en algún producto que nos ofrezca rentabilidad y haga crecer nuestro dinero. Seguramente habrás oído en alguna ocasión aquello de “ponga a trabajar a su dinero”.

Productos de inversión hay muchos, y todos ofrecen algún tipo de rentabilidad, pero algunos lo hacen a cambio de correr algún riesgo, ya sea la posibilidad de conseguir menos dinero del esperado o incluso la pérdida de lo invertido. De modo que antes de elegir nuestro vehículo de inversión debemos tener en cuenta que, normalmente, una mayor rentabilidad va unida a mayor riesgo, bien porque el plazo de la inversión sea mayor, porque sea menos líquida (fácil de vender a buen precio, si nos vemos en la necesidad de hacerlo) o porque el resultado final sea más incierto (las gangas no existen, si un producto promete mucha más rentabilidad que la media, seguramente el riesgo será elevado). También debemos tener en consideración si vamos a necesitar ese dinero en breve o si, por el contrario, no lo vamos a utilizar durante un largo período.

Si ya has decidido que quieres invertir tus ahorros, las principales alternativas que tienes son estas: fondos de inversión, renta fija y acciones. Por supuesto, existen otros productos  de inversión en el mercado, pero son muy complejos y, por lo tanto, no recomendables para alguien que quiere dar sus primeros pasos para invertir sus ahorros.

Ahorro

Fondos de inversión

Según el Banco de España (@BancoDeEspana), además de la política de inversión, deben informarte de las comisiones que van a cobrarte por la gestión, depósito, suscripción y reembolso. “Esté atento a las cartas que reciba de su entidad, porque pueden incluir información importante sobre cambios en las comisiones o en la política de inversión del fondo”.

Hay diferentes tipos de fondos según el tipo de activos en los que invierten (política de inversión). Entre otros, existen:

  • Fondos monetarios: Invierten en valores a corto plazo y no incluyen ni renta variable ni productos en divisas.
  • Renta fija: No invierten en renta variable. Pueden ser en euros o tener activos en divisas. Renta variable: La mayoría de su cartera son acciones (renta variable). Pueden ser en euros o tener activos en divisas.
  • Renta mixta: Según la proporción que tengan en renta fija y variable son de “renta fija mixta” o de “renta variable mixta”. Pueden tener sólo activos en euros o también divisas.
  • Garantizados: Aseguran una cierta rentabilidad en una fecha futura determinada, fuera de la cual la garantía no es aplicable.

Renta fija

Los productos de renta fija pagan una rentabilidad y devuelven el capital invertido en un plazo estipulado. El supervisor bancario distingue en nuestros país entre las emisiones de deuda pública (Letras del Tesoro y Bonos y obligaciones del Estado) y las emisiones privadas. Las Letras del Tesoro se emiten entre 3 y 18 meses y pagan los intereses por anticipado (“al descuento”): esto quiere decir que si el interés fuera el 5%, en una letra a 1 año usted pagaría 95 euros y le devolverían 100 euros. En cambio, lo Bonos se emiten a 2, 3 y 5 años, y las Obligaciones a 10, 15 y 30 años. Ambas ofrecen un tipo de interés fijo que se abona mediante cupones anuales.

Por su parte, las emisiones privadas “son pagarés, bonos u obligaciones emitidos por empresas privadas. Sus características son similares a las emisiones de deuda pública pero tienen una rentabilidad superior porque las empresas tienen mayor riesgo y carecen de la garantía del Estado. También hay bonos y obligaciones “convertibles”, que durante un periodo pagan cupones y luego se convierten en acciones”.

Acciones

Una acción representa una parte del capital social de una sociedad anónima (SA). El inversor que compra acciones de una empresa se convierte en socio propietario de parte del negocio y puede obtener rendimientos de dos formas: recibiendo dividendos (que son los beneficios que se reparten) y vendiendo las acciones por un precio mayor al de compra. La rentabilidad de las acciones no se conoce en el momento de su adquisición porque depende de la marcha de la empresa y de las variaciones de su precio en el mercado (“la bolsa”). Esta incertidumbre es lo que hace que sean inversiones con riesgo. Se llaman también activos de renta variable.

El riesgo de variación del precio en el mercado depende, entre otras cosas, de que haya muchos compradores o pocos. En algunos activos suele haber poca negociación. Por otro lado, también depende de la situación financiera o económica del momento.

Teniendo en cuenta, como hemos visto, que todo producto de inversión tiene un riesgo, es importante conocerlo y elegir conscientemente. Así que lo primero sería elegir un intermediario autorizado: una agencia, sociedad de valores o entidad de crédito (banco o caja). Si no está seguro de si lo está, puede comprobarlo en el Banco de España (@BancoDeEspana) o la CNMV (@CNMV_MEDIOS).

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