Gastronomía

El Certamen del Queso de Cabrales volverá a designar al mejor del año

Carlos Losada

Foto: Certamen del Queso de Cabrales

Sábado 24 de agosto de 2019

2 minutos

Arenas de Cabrales acoge esta iniciativa que lleva ya 49 años designando el mejor queso de la D.O.P.

Certamen del Queso de Cabrales

Cada año, el último domingo del mes de agosto, Arenas de Cabrales (Asturias) acoge el Certamen del queso de Cabrales, cuya 49ª edición se celebra este 2019.

Así pues, el 25 de agosto, la localidad –puerta de los Picos de Europa– se engalanará una vez más para mostrar al mundo los mejores quesos artesanos realizados en el concejo, acompañando a tal muestra toda una serie de actividades que divertirán a los asistentes y en las que estará presente la cultura y tradición de esta zona asturiana.

Una jornada muy intensa

Aunque los festejos suelen sucederse durante la semana que precede al certamen tanto en Arenas como en los demás pueblos que componen el concejo, la jornada que agrupa los principales festejos es la del domingo. En ella no faltan los bailes folklóricos y los mercadillos artesanales, además de exposiciones y actos gastronómicos.

Aunque, como no puede ser de otra manera, el verdadero protagonista es el queso. Las principales queserías llevan sus mejores ejemplares para que el jurado experto los evalúe y, al final del día, designe cuál ha sido el mejor del año.

Pero, ¿cómo ha de ser un queso de Cabrales?

Según el Consejo Regulador de la DOP Cabrales, ha de estar elaborado artesanalmente por los propios ganaderos, con leche cruda de vaca o con mezcla de dos o tres clases de leche: vaca, oveja y cabra. “Toda la leche empleada en la elaboración procede exclusivamente de ganaderías establecidas en la zona de producción y controladas por el Consejo Regulador”, explican.

Queso de cabrales

“Una vez elaborado el queso, pasa a cuevas naturales en la montaña para su maduración entre 2 y 4 meses. En estas cuevas, la humedad relativa es del 90% y la temperatura oscila entre 8ºy 12º C. Estas condiciones favorecen el desarrollo de mohos del tipo penicillium en el queso durante la maduración, lo que le aporta las zonas y vetas de color azul-verdoso. El sabor es levemente picante, más acusado cuando está elaborado con leche de cabra y oveja pura o en mezcla”, explican.

Y para que lo conozcas mejor y, si lo vas a comprar, no te den gato por liebre, has de saber que tiene forma cilíndrica –de 7 a 15 cm. de altura–; corteza blanda, delgada, untuosa de color gris con zonas amarillo-rojizas; una materia grasa no inferior al 45% sobre el extracto seco, y una humedad mínima del 30%.

Asimismo, siempre debe ir envuelto en papel de aluminio de color verde y debe presentar la etiqueta del fabricante y la del Consejo Regulador. Tal y como apunta este, los que no llevan todos estos distintivos “son fraudulentos y carecen de garantías”.

0

No hay comentarios ¿Te animas?