Viajes

Ruta por los principales castillos templarios de España

Carlos Losada

Foto: Bigstock

Miércoles 4 de marzo de 2020

4 minutos

La presencia templaria en la península no fue tan nutrida como en otros sitios de Europa

Ruta templaria por España: Castillo de Ponferrada

Todo lo que rodea a la Orden del Temple parece revestido de una pátina de misterio que suscita un increíble interés entre el gran público. Son muchas las leyendas que los templarios han protagonizado desde que se creara la orden allá por 1118 o 1119: desde prácticas heréticas o conspiraciones de todo tipo.

Más allá de lo que es pura ficción y de los hechos constatables, queda su historia y, sobre todo sus obras. Y en este caso, en nuestro país podemos hacer un recorrido por la presencia templaria, aunque esta fuera menor que en otros territorios europeos, debido sobre todo a que su creación tuvo lugar en el otro lado del mar Mediterráneo, en Tierra Santa, y que los que la impulsaron fueron nueve caballeros franceses.

Asimismo, resulta curioso que incluso en el siglo XXI se siga hablando de una orden de caballería que apenas tuvo una existencia de 200 años, los que transcurrieron entre las fechas referidas (aunque fue en 1129 cuando fue aprobada oficialmente por la Iglesia Católica) y 1312, momento en que se ordenó su disolución.

Corona de Aragón

Como es de suponer, la Orden del Temple se introdujo en la Península Ibérica por la Corona de Aragón, ya que era la zona limítrofe con los territorios francos y que tanto buena parte del litoral valenciano como el andaluz estaban en manos de los musulmanes.

De hecho, fue en 1131 cuando Ramón Berenguer II pidió ingresar como templario. Es más, incluso Alfonso I decidió que estos heredaran todo el reino, algo a lo que se opusieron los nobles y descendientes pero que significó la adquisición de terrenos por parte templaria. Por ello, no es de extrañaar que nuestra ruta templaria nos conduzca a diversos castillos que se encontraban en la Corona de Aragón durante la Edad Media.

Castillo de Monzón

De origen musulmán, fue conquistado en 1089 y cedido a los templarios en 1143, quienes se encargarían de añadir murallas, torres y diversas edificaciones para convertirlo en uno de los principales de la región, tanto por su inaccesibilidad como por situarse en una zona estratégica. Monzón fue todo un baluarte de la Orden del Temple en nuestro país y no volvería a manos aragonesas hasta que se disuelve esta y Jaime II lo asedia para recuperarlo.

Castillo de Monzón

Castillo de Peñíscola

Aunque este castillo que corona la localidad castellonense de Peñíscola es más conocido como Castillo del Papa Luna por convertirse en la residencia de Benedicto XIII de Aviñón (Francia) a comienzos del siglo XV, cabe señalar que su construcción fue obra de los templarios. Estos construyeron la fortaleza de estilo románico entre 1294 y 1307 sobre los restos de una alcazaba árabe. La obra estuvo promovida por Berenguer de Cardona, maestre de la Orden del Temple en Aragón y Cataluña, Arnaldo de Banyuls, comendador de Peñíscola.

Castillo de Peñíscola

Castillo de Miravet

Bien de Interés Cultural desde 1988, esta fortaleza situada en la localidad tarraconense de Miravet es una de las más importantes que se han conservado de la época medieval. En este caso, fue transformado y renovado por los templarios, ya que también se situaba allí una fortificación musulmana, levantando un castillo-convento que cuenta con varios estilos arquitectónicos.

Castillo de Miravet

Castillo de Gardeny

La cuarta muestra de arquitectura templaria en la Corona de Aragón corresponde a este castillo leridano construido por los templarios en el siglo XII y por cuyas instalaciones pasó el último Gran Maestre de la Orden del Temple, Jacques de Molay.

Conjunto monumental de Gardeny
Wikipedia

Otras fortificaciones de origen templario o en las que estos caballeros tuvieron una especial relevancia fueron la del castillo de los Luna de Mesones de Isuela en Zaragoza (propiedad de la orden hasta que se disolvió) y el castillo de Castellote, situado en la provincia de Teruel. ​

Corona de Castilla

Aunque los templarios no tuvieron tanta relevancia en la Corona de Castilla, también dispusieron de importantes plazas, y participaron en batallas contra los musulmanes, destacando por encima de todas la de Las Navas de Tolosa de 1212. En cuanto a las construcciones que estuvieron bajo su poder hay que señalar las siguientes:

Castillo de Ponferrada

Se trata de uno de los castillos más bonitos que se pueden visitar en España. Situado en la provincia de León, se alza sobre el que fuera un castro celta. Fue encomendado por Fernando II de León a los templarios en el año 1178 aproximadamente, aunque después perdieran y volvieran a ganar su propiedad tras apoyar a Alfonso VIII de Castilla en sus luchas con Alfonso IX de León. Su estado actual es muy bueno y su visita merece mucho la pena para observar cómo era una fortaleza medieval y cómo se estructuraba.

Castillo de Ponferrada

Castillo de Caravaca

Este edificio situado en la región de Murcia, en el municipio de Caravaca fue donado a los templarios en 1266 por Alfonso X de Castilla y León como pago por su labor en la sublevación de los mudéjares. Cuando los templarios desaparecieron, el castillo pasó a manos de la Orden de Santiago.

Castillo Santuario de la Vera Cruz de Caravaca de la Cruz
Wikipedia

Además de estos dos ejemplos, encontramos vestigios templarios en Fregenal de la Sierra (Badajoz) y, sobre todo, en Jerez de los Caballeros, localidad que les entregó Alfonso IX de León después de conquistar y apaciguar la región. Su labor fue clave para repoblar toda esta zona perteneciente también a Badajoz.

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