Blas Esteban
Opinión

¿Qué hacemos las asociaciones de mayores?

Blas Esteban
¿Qué hacemos las asociaciones de mayores? Foto: Europa Press

Nos hemos quedado asombrados de los resultados de la recogida de firmas de Carlos San Juan, más 600.000, y de la repercusión que ha tenido en todos los medios de comunicación la campaña Soy mayor, no idiota. Un completo éxito de comunicación y de resultados a corto plazo. ¿Ninguna asociación de mayores a fichado a Carlos San Juan?

A este respecto, me pregunto ¿Cómo un solo hombre lo ha conseguido tanto? ¿Qué gran eficacia ha tenido, en esta ocasión, la plataforma digital Change.org? ¿Si los mayores no tenemos habilidades digitales, ¿cómo se han conseguido estas firmas? ¿Cómo un solo hombre ha obtenido tanta visibilidad para los mayores cuando habitualmente pasamos desapercibidos? Por último, una gran pregunta más ¿Qué hemos estado haciendo mal las asociaciones de mayores en estos años, que no hemos conseguido que nos conozca la sociedad y apenas nuestros propios asociados?

Las asociaciones de mayores seguiremos con nuestras rutinas, salvo que se cambien los objetivos, estatutos y se consigan más recursos económicos para una verdadera profesionalización de los equipos de trabajo. El tejido asociativo de los mayores está en un momento crítico: renovarse o morir haciendo las mismas cosas de siempre.

Seguimos luchando contra las ataduras de los mayores en las residencias, el edadismo, las pensiones, nuestros derechos, la visibilidad, las residencias, los viajes del IMSERSO, etc. Y, últimamente, también combatimos a la soledad y a las nuevas residencias. Por supuesto, estos son combates de años, muy dignos y necesarios. Antiguas asociaciones y nuevas plataformas de asociaciones, para seguir haciendo lo mismo.

CEATE quiere renovarse. Estamos en los inicios. Se han actualizado sus estatutos y se está estudiando modernizar su oferta formativa para adecuarla a los nuevos mayores y a sus necesidades. Los cambios no son nada fáciles. Recordemos que CEATE fue fundada en 1983, que sigue trabajando en favor del bienestar, la salud integral y la calidad de vida de las personas mayores desde la cultura y el aprendizaje a lo largo de toda la vida, con el fin de que sigan activas, participativas y útiles a la sociedad. Debemos oír a los nuevos mayores y a los jóvenes, y colaborar con ellos. No debemos conformarnos con los mismos métodos, formas o contenidos. Estamos ante una nueva sociedad.

El mundo asociativo de mayores necesita un nuevo impulso. “Siempre están las mismas entidades y personas”, dice un amigo mío. Nuevas caras, renovación de juntas directivas, nuevos objetivos e ideas, nuevas asociaciones, nuevas estructuras de instituciones administrativas municipales, autonómicas o centrales… ¿Qué decir del viejo o nuevo IMSERSO? Nos encontrábamos todavía en los años ochenta cuando surgió el mundo asociativo español. Poco o casi nada se ha avanzado desde entonces: estamos estancados.

Sin embargo, seamos optimistas: el camino está abierto. Se necesita savia fresca. Los nuevos mayores tienen y deben recoger el relevo.

Sobre el autor:

Blas Esteban

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Blas Esteban Barranco es presidente de la Confederación Española de Aulas de Tercera Edad (CEATE) y miembro del Comité Asesor de 65Ymás.

CEATE es una entidad sin ánimo de lucro de ámbito estatal, nacida en el año 1983, que agrupa a un centenar de Aulas de Tercera Edad, Aulas Culturales para Mayores, Aulas Universitarias para la Gent Gran, Universidad Popular de la Edad Adulta (UPDEA), Federaciones (AFOPA de Cataluña, FEVATED de la Comunidad Valenciana, ATEGAL de Galicia), Asociaciones, Fundaciones y similares que trabajan a favor de las personas mayores desde la cultura y la formación permanente

Nace con el propósito de trabajar para elevar los niveles culturales y educativos de las personas mayores a través de su formación permanente a lo largo de la vida y de su participación en programas de múltiples y variadas actividades socioculturales que se desarrollan en sus Centros y Asociaciones. CEATE pretende que los  mayores, jubilados o no, sigan activos, participativos y útiles a su familia y a la sociedad. Que vivan un envejecimiento activo y que no caigan en las tentaciones de pasividad, aburrimiento, soledad, aislamiento, tristeza, abandono, etc. que provocan un envejecimiento acelerado y que acortan la vida humana.

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