Fernando Ónega
Opinión

Dais miedo, economistas

Fernando Ónega
Fernando Ónega

Un día es un banco. Otro, un servicio de estudios de alguna entidad. Al siguiente, el mismísimo Fondo Monetario Internacional. Cada día hay alguien empeñado en convencernos de que “la cosa” se enfría. “La cosa” es la actividad económica. Cada profeta que habla rebaja el pronóstico en una décima, que no parece mucho, pero es como el refrán del grano, que no hace granero, pero ayuda a su compañero. No entiendo nada de estos asuntos, pero aprendí de pequeño que “cando o galego di que morre, morre”, cuando el gallego dice que muere, acaba muriendo. En la economía ocurre algo parecido: cuando todos se empeñan en decir que la cosa se tuerce, se acaba torciendo. Es la crisis sicológica, anticipo de la crisis real.