Fernando Ónega
Opinión

Así no, candidatos

Ya salió. Las pensiones ya entraron en la campaña electoral. A mí no me molesta: cuanto más se hable de ellas, cuanto más se discuta cómo se hace viable el sistema público, cuantas más aportaciones haya, más cerca se estará de las soluciones. Lo que me molesta, por no decir lo que me indigna, es cómo entraron las pensiones en la contienda electoral: con una ceremonia de manipulación que roza la indignidad; con las acusaciones habituales de que el partido contrario quiere recortarlas; con un partidismo que parece más propio de fake news que de un debate objetivo y sereno. Para este experimento es mejor que los líderes estén callados. El silencio, por lo menos, no revela la ausencia de sentido común.