Fernando Ónega
Opinión

Obligación de acertar

Fernando Ónega
Coronavirus
Onega Fogonazos

 

Esta noche o mañana sabremos qué provincias o áreas sanitarias ascienden de categoría. Lo digo así, porque pasar de la Fase O a la Fase 1 en la desescalada se parece un poco a una liguilla para subir a Primera o a Segunda División. Y, después de la dimisión de la directora de Salud Pública de Madrid, percibo dos peligros evidentes. El primero, que los criterios políticos o de conveniencia económica se impongan a los criterios sanitarios. Ello conduciría a la tremenda posibilidad de que se produzca un rebrote de contagios y entrada en un círculo vicioso de difícil salida. El segundo, la creación de un clima de relajamiento basado en la creencia de que el virus está dominado. Algo de eso se ve en las imágenes que vemos en televisión, con partidos de fútbol de jóvenes, grupos de gente por la calle, reuniones festivas o ausencia de mascarilla. Las autoridades tienen dos obligaciones: una, acertar en las decisiones de ascenso, que un error sería garrafal. Otra, insistir en la necesidad de prevención. El virus sigue ahí. Relajarse es una tendencia y una tentación. Confiarse puede ser sencillamente mortal. 

 

0

No hay comentarios ¿Te animas?