Fernando Ónega
Opinión

Cuatro dudas personales

Fernando Ónega
El futuro de las pensiones tras la creación del Fondo Público de Pensiones de empleo
Onega Fogonazos

 

Me gusta la idea del gobierno de estudiar la creación de un fondo de pensiones de promoción pública. Me gusta por un único detalle: porque es señal de que el ministro Escrivá, por lo menos, está preocupado por la calidad de vida de los jubilados. Pero me preocupan todos los demás detalles. El primero, que no sé qué hace un gobierno organizando planes de jubilación si tiene en sus manos el Sistema Público de Pensiones y su obligación es garantizarlo, no inventar lo inventado. Lo segundo, que a lo peor este gobierno teme que el Sistema Público no sea sostenible y este plan es la medicina de alivio. Lo tercero, que no entiendo que, si es tan buena la idea, tenga que tardar al menos la barbaridad de cinco años en ponerse en práctica. Esto parece una profecía, no un proyecto. Y lo cuarto es que ese plan de promoción pública tenga una intencionalidad oculta: asestar un golpe a las aseguradoras privadas, que hasta ahora han funcionado con eficacia, prestigio y conocimiento del sector. De momento, desprende un fuerte olor a competencia poco leal. Y no digo todavía desleal.