Francisco Olavarría Ramos
Opinión

No queremos sentarnos a mesa puesta

Francisco Olavarría Ramos
No queremos sentarnos a mesa puesta

En muchas ocasiones he compartido con vosotros mis preocupaciones sobre el edadismo y relacionado con esto, la situación de aislamiento o abandono de las personas mayores. En general, siendo figuras de autoridad las hemos reducido a una condición de personas vulnerables y anticuadas, identificando sus gustos como manías o sus patrimonios como los bienes al servicio de los demás, y como éstas han asumido que no conviene expresar estas quejas, por las represalias que pudieran tener. Estoy seguro de que la audiencia de este medio sabe que no exagero.

Aunque el sistema es hostil, la vigencia, también el respeto, depende de uno mismo. Por eso, hoy no quería quedarme en el lamento y darle una vuelta, para proponeros una solución con la siguiente reflexión, de la que tengo pruebas y todas ellas con nombre propio. Con una aclaración previa, no lo interpretéis como un reproche sino como una oportunidad de mejorar nuestro lugar en el mundo y las relaciones que tejemos. Ahí va.

Si vives del pasado no es porque ya hayas alcanzado una considerable edad –esto es sólo una excus– sino que, y esto es lo más preocupante, porque una malentendida nostalgia no te deja ver todo lo que te ofrece la vida cada día. Sé honesto y no culpes a los demás de lo que es tu responsabilidad, vivir la actualidad y presentarte como una mujer u hombre que vive en el presente. Entre otras cosas, para que las personas que tanto te importan, sepan que hablamos su idioma y demostrarles, que sí, que el aprendizaje es continuo y un estímulo para el cerebro. Si echas la vista atrás, has superado tantas dificultades. Por ejemplo, iniciarte en las nuevas tecnologías que ha sido una más y ahora sabes que el esfuerzo valió la pena, ¿verdad? Cada uno de nosotros tiene el poder de dar ejemplo en todo momento.

No queremos sentarnos a mesa puesta o conformarnos con las sobras del día anterior, queremos cocinar, disfrutar de un menú completo y de una grata conversación, aunque yo en este punto, preferiré echarme la siesta. Ya habrá momento de limpiar los platos después.

Sobre el autor:

Francisco Olavarría Ramos

Francisco Olavarría Ramos

Francisco Olavarría Ramos es profesional de la comunicación, con experiencia de trabajo en entidades y empresas relacionadas con las personas mayores o personas con discapacidad.

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