Fernando Ónega
Opinión

Pensiones y juegos políticos

Fernando Ónega
Pensionistas
Onega Fogonazos

 

Conviene que no nos engañemos: hasta el mes de abril no habrá decisión definitiva sobre pensiones. Ese es el plazo que marca la Unión Europea para que España cumpla con la presentación de su proyecto de reformas. Tampoco nos debemos engañar en otro aspecto: la ampliación del periodo de cómputo no está ni aprobada, pero algo se hará con él. Y, desde luego, que nadie se engañe en cuanto a las intenciones de Bruselas: a la vista del envejecimiento de la población, del déficit de la Seguridad Social y de la caída de cotizaciones por la crisis económica, de empleo y de salarios, la Comisión Europea tratará de embridar el gasto. Esa Comisión, que hoy deja barra libre al déficit y al endeudamiento, ha empezado a coger miedo al futuro. En ese terreno tan difícil se mueve nuestro gobierno, presionado por delante por Podemos y por Bruselas por detrás. No demos nada por cerrado, quedémonos con la renovada promesa de Escrivá de que el pensionista ganará capacidad adquisitiva y hagamos un ruego. Señores políticos, vuelvan ustedes a lo que siempre fue una norma en este país: con las pensiones no se hace demagogia ni se meten en campaña electoral.