Fernando Ónega
Opinión

Una razón para el cabreo

Fernando Ónega
Congreso de los diputados
Onega Fogonazos

 

Una cosa es la política y otra la politización. La política es la nobilísima actividad que intenta resolver los problemas, aunque a veces los complica. La politización es hacer que la política lo contamine todo y lo desvirtúe todo, según el interés de sus agentes, que son los partidos y sus líderes. La diferencia se ve estos días al afrontar los problemas derivados de la pandemia y la ola de frío. Se politizaron tanto, que las soluciones a la pandemia parecen ligadas a la candidatura del ministro Illa a la Generalitat. Da la impresión de que se aprovecha la desgracia del virus para promocionar al candidato. Sus adversarios parece que desean que Illa fracase como ministro de Sanidad para que no gane en Cataluña. Respecto a la nevada, si se lee la prensa más de izquierdas, la gestión del ayuntamiento y la Comunidad de Madrid ha sido un desastre. Si la prensa es conservadora, ambas instituciones han hecho un esfuerzo enorme con magníficos resultados. ¿A qué conduce todo eso? Al enfrentamiento y la división, las mejores formas de que nada se resuelva. Quien lo paga, como siempre, es el ciudadano. Y después nos extrañamos de su desencanto y su cabreo.