Se podría escribir un tratado de curiosidades acerca de nuestra forma de dormir. Una primera afirmación que puede sorprender: cuando dormimos, damos una vuelta en la cama aproximadamente cada hora y media. Si nos acostamos temprano nos movemos mucho menos que si nos acostamos tarde. Si la cena es abundante hay mayor movimiento. Y si uno se acuesta después de haber visto una película violenta, también la movilidad es mayor.

Edison decía que dormir le parecía una pérdida de tiempo. Y sin embargo, Einstein necesitaba dormir 10 horas diarias. El Papa León XIII dormía apenas tres horas. Y Napoleón no perdonaba la siesta, aunque es verdad que eran siestas de tres minutos. Eso si, tenía que acostarse siempre con los pies apuntando al norte.

Y un estudio a base de encuestas nos dice que las personas que duermen en pareja sienten más dolor de espalda que las que duermen solas. Dice exactamente que el 55 por 100 de las personas que comparten la cama tienen dolores de espalda, mientras que solo el 45 por 100 de las personas que duermen solas tiene ese dolor. (En el fondo lo que están mostrando es que la inmensa mayoría de españoles tiene dolor de espalda, duerma donde duerma. También puede indicar algo de la edad porque la mayoría de jóvenes duermen solos).

En el centro de España, según ese estudio es donde peor se duerme, ya que la cuarta parte de la población lo hace boca abajo, una postura que desaconsejan los especialistas. Sin embargo, en el Mediterráneo, una cuarta parte de la gente duerme boca arriba, que es más recomendable. La gran mayoría, el 77 por 100, duerme de lado. Y los expertos dicen que, aunque no es la mejor postura, sí es aceptable. Para ellos habría que dormir boca arriba. Y en cuanto al colchón, ni duro ni blando: firme; es decir que oponga una resistencia proporcionada a los salientes del cuerpo.

0

No hay comentarios ¿Te animas?