Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

Los 'nuevos' componentes de la alimentación

Ramón Sánchez-Ocaña
Los suplementos de omega 3 y sus beneficios para la salud

No es la primera vez que hablamos de ellos, pero conviene reconocerlos porque la publicidad nos los trae hasta la despensa.

Probióticos.: Cuando se favorece la proliferación de las bacterias beneficiosas en la flora intestinal, se habla de efecto probiótico. Es decir, este proceso consiste en introducir en la alimentación bacterias vivas capaces de ejercer el efecto beneficioso en le organismo. Bífidus y lactobacilos pertenecen a este grupo.

Prebiótico: Es un ingrediente alimentario no digerible que estimula la actividad bacteriana beneficiosa. (También puede incrementarla). Es como si fuera un “alimento para bacterias”.

Simbiótico: Es una mezcla de probióticos y prebióticos. Es como si le diéramos al probiótico una ración extra de estímulo para que sea más eficaz.

Bífidus: Es una bacteria presente en la flora intestinal. Su consumo repone la flora que vamos perdiendo con los años o en circunstancias especiales.

Lactobacillus: Es una de las bacterias que se añaden a la leche para que fermente y produzca el yogur. El casei es otra bacteria similar que además de estar en nuestra flora intestinal, aparece también en los quesos (por eso el nombre de casei). Puede llegar mejor al intestino.

Fitoestrógenos: Compuestos vegetales con una composición parecida a la de los estrógenos naturales.

Fitoesterol: De una estructura similar al alcohol vegetal, podría asimilarse a la fracción buena de colesterol. Se trata de un compuesto vegetal, presente en el aceite de oliva, por ejemplo. Se le achaca una acción protectora del sistema cardiovascular.

Isoflavonas: Es uno de los compuestos que ha hecho del brécol o de la soja uno de los alimentos más recomendados. Se utilizan también para prevenir la osteoporosis.

Lecitina: Es un complemento nutritivo de la soja. Puede impedir la absorción de muchas grasas por lo que la recomiendan como un potente protector cardiovascular.

Omega 3: Pertenece al tipo de ácido graso que previene los problemas cardiovasculares. Forma parte de la grasa de los pescados azules.

Licopeno: Es un antioxidante presente en el tomate. Su acción parece tan clara que ya se extrae de la planta para añadir a otros alimentos. Parece prevenir el cáncer de próstata.

Antioxidantes: Se trata de un grupo de vitaminas (C, E y betacaroteno) que combaten los radicales libres (moléculas libres de oxígeno que tienen una gran reactividad química. Pueden lesionar las células y se les responsabiliza de nuestro envejecimiento). Los antioxidantes están sobre todo, en frutas, zanahorias, nueces, verduras y cereales de grano entero. También se añaden, como vitaminas, a otros alimentos.

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