Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

Miedo a caerse... otra vez

Ramón Sánchez-Ocaña
Consejos prevenir caídas

Cuando una persona mayor se cae, se inicia un círculo vicioso de cierta angustia. Porque a partir de ese momento suele tener auténtico pavor a volver a caerse. Como señala el Dr. Ribera Casado, la caída en sí misma es un problema porque tiene un impacto negativo en su estado emocional, ya que “muchas veces se retrae y deja de seguir haciendo su vida con normalidad”. A esto hay que sumar las consecuencias físicas del golpe, porque un tercio de las personas que se caen se rompen algún hueso o sufren una contusión fuerte. Y debe saberse que una de cada tres personas mayores de 65 sufre una caída por lo menos una vez al año. Y  las mujeres se caen más que los hombres.

La mayoría de las caídas son por la mañana y en casa. Por si fuera poco, los mayores son consumidores de cuatro o más fármacos al día, lo que aumenta considerablemente el riesgo de caerse (sobre todo, si se trata de antihipertensivos, antidepresivos o ansiolíticos). En la mayoría de ocasiones está solo cuando se cae y hasta el 70% se cae de la misma manera.

Un detalle curioso: el 49,6% de los que se caen se levantan de forma inmediata; el 36,5% tarda menos de diez minutos; casi un 10% tarda entre 10 y 60 minutos y un 4,5% tarda entre 1 y 6 horas. Más de la tercera parte, necesitó ayuda para poder incorporarse.

Cada vez es mayor el numero de quienes padecen el síndrome post caída; es decir, un miedo exagerado a sufrir un nuevo tropezón lo que limita de manera importante su actividad física y su calidad de vida. De hecho, un buen porcentaje de personas mayores temen moverse, temen nuevas caídas dentro o fuera de casa y no se atreven ni a salir, ni a moverse sino es con la ayuda -muchas veces innecesaria- de alguien de su entorno.

Por eso, lo importante, es tomar precauciones, que más vale prevenir...

La primera: control periódico de la vista y el oído. Y la segunda: que haya siempre buena iluminación.

Recuerde: las caídas en las escaleras se producen sobre todo, cuando se bajan. Procure que haya barandillas y si las hay, cójase a ellas. El primer escalón y el último deben estar visiblemente marcados.

Mantenga buena iluminación en toda la casa.

Compruebe todas las alfombras para asegurarse de que no tienen arrugas. Cubra las superficies deslizantes con alfombras en buen estado y fíjelas en el suelo con dispositivos antideslizantes.

Mantenga los cordones eléctricos o el cable del teléfono fuera de los lugares por donde se puede pasar.

Utilice un carrito para trasladar objetos de peso o fuentes calientes.

Instale barras de sujeción en las paredes del baño a lo largo de la bañera. Use alfombrillas antideslizantes, tiras adhesivas o moquetas en las superficies.

Levántese lentamente de la cama. Si lo hace de forma brusca puede producir un descenso de la presión y puede caerse.

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