Ramón Sánchez-Ocaña
Opinión

Una goma de borrar malos recuerdos

Ramón Sánchez-Ocaña
Una goma de borrar malos recuerdos

Todavía es un proyecto y se están dando los primeros pasos en ratones de laboratorio. Sí, ya sabemos que un ratón no es un ser humano, que un tubo de ensayo no es un órgano y que una célula no es un tejido. Pero lo cierto y es lo primero que llama la atención, es que un grupo de investigadores ha puesto su tiempo y su inteligencia en lograr una autentica “goma de borrar” recuerdos.

Las experiencias se están llevando a cabo en el Instituto Tecnológico de Massachussets y parece que los ratones responden. Los científicos están aplicando los inhibidores de la histona deacetilasa para lograr eliminar recuerdos. (Ya: usted se está preguntando cómo se pueden saber los recuerdos de un ratón. La experiencia fue así: primero expusieron los ratones a un tono al que siguió una descarga eléctrica en las patas. Cuando los ratones aprendieron a asociar el pitido y la descarga, se quedaban quietos por el miedo solo al oír el pitido. Cuando se les daba el fármaco inhibidor, se rompía esa asociación).

¿Y para qué pueden servir estos trabajos, se preguntarán ustedes? Pues si los resultados preclínicos concluyen de manera positiva, podrían aplicarse al ser humano con consecuencias increíbles. Por ejemplo, de manera inicial se aplicaría a quienes padecen estrés postraumático y otros problemas de ansiedad. Piensen: la mitad de las víctimas sobrevivientes del terrorismo, y por lo menos el 30 por 100 de los familiares, lo sufren y pueden quedar marcados para toda la vida. Muchas de estas personas superan el trauma, se reponen, intentan olvidar lo pasado y reanudan su vida al principio con más o menos normalidad para acabar después, recordando muy de vez en cuando el hecho trágico. Pero otros muchos, en un porcentaje que salvo en casos concretos no se puede evaluar, no se reponen. El recuerdo es permanente y el miedo se apodera de su vida. Inician entonces un comportamiento permanente de evitación; es decir, intencionadamente  evitan circunstancias que recuerden, o puedan ser similares a la situación vivida. Sería la solución.

Pero se podría aplicar para muchas más cosas. Por ejemplo para un duelo no superado, para una desgracia familiar, para... Piense en sus malos recuerdos y en lo que podría suponer eliminarlos de un plumazo. Si ampliáramos el espectro, acabaríamos nuestra vida con la sonrisa de la felicidad; pero sin haber sido felices...

Sobre el autor:

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña

Ramón Sánchez-Ocaña (Oviedo, 1942) es miembro del Comité Editorial de 65Ymás. Estudió Filosofía y Letras y es licenciado en Ciencias de la Información. Fue jefe de las páginas de Sociedad y Cultura de El País, y profesor del máster de Periodismo que este periódico organiza con la Universidad Autónoma de Madrid. 

En 1971 ingresa en TVE. En una primera etapa se integra en los servicios informativos y presenta el programa 24 horas (1971-1972). Entre 1972 y 1975 continúa en informativos, presentando el Telediario. No obstante, su trayectoria periodística se inclina pronto hacia los espacios de divulgación científica y médica, primero en Horizontes (1977-1979)​ y desde 1979 en el famoso Más vale prevenir, el cual se mantiene ocho años en antena con una enorme aceptación del público.

Tras presentar en la cadena pública otros dos programas divulgativos, Diccionario de la Salud e Hijos del frío, fue fichado por Telecinco para colaborar primero en el espacio Las mañanas de Telecinco y posteriormente en Informativos Telecinco.

Es colaborador habitual de radio, periódicos y revistas, y autor de una veintena de libros, entre los que destacan Alimentación y nutrición, Francisco Grande Covián: la nutrición a su alcance, El cuerpo de tú a tú: guía del cuerpo humano, Guía de la alimentación y Enciclopedia de la nutrición

En 2019 entró en el Comité Editorial del diario digital 65Ymás, en el que colabora actualmente.

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