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¿Qué puedes hacer para entrar a tu casa si la llave se ha quedado en el interior?

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Jueves 16 de enero de 2020

3 minutos

Dejarla puesta por dentro y cerrar sin darte cuenta puede tener solución, ¡que no cunda el pánico!

Qué hacer si te has dejado la llave puesta

Es algo que crees que nunca va a pasar, pero le puede ocurrir a cualquiera y, por unos segundos, la idea de tener que solicitar los servicios de un cerrajero de manera urgente, con el consiguiente desembolso económico, surge con la fuerza de un puñal.

Cuando un pequeño imprevisto de este tipo ocurre es importante mantener la calma y buscar, sin precipitarse, la mejor solución posible. Dependiendo de cada caso y sobre todo del tipo de puerta, hay pequeños trucos que puedes poner en práctica y si no funcionan, también existen varios recursos que conviene valorar para solucionar este terrible contratiempo.

¿Dónde está la llave?

Esto es lo primero que tienes que comprobar. La puerta está cerrada, tú en la calle sin poder entrar y, seguramente, pidiendo la cabeza del que se ha dejado la llave puesta. Estos son algunos de los posibles supuestos:

  • Tienes una llave pero hay otra en la cerradura, por dentro, por lo que la tuya no entra.
  • La llave está pasada, pero no puesta y tú has extraviado la tuya. El resultado es muy similar.
  • También es posible que la puerta se haya cerrado sin haber cogido la llave.

Abrir una puerta sin la adecuada herramienta, en principio, no es sencillo por una lógica cuestión de seguridad.

Si esto ocurre, antes de tomar cualquier decisión, piensa en dos alternativas que tal vez hagan que el problema se solucione en unos minutos. Quizás tu casa tiene algún otro acceso que no esté cerrado, por ejemplo la puerta de un garaje o una ventana que permanece entreabierta y por la que es relativamente sencillo entrar sin poner en riesgo tu seguridad. Si esto no es posible, ¿tiene alguien unas llaves de tu casa? Es muy normal que puedas habérselas dejado a un familiar, al conserje, a un vecino de confianza o que las tenga el propietario de la vivienda si vives de alquiler.

Si ninguna de estas posibilidades puede ser puesta en práctica, toca intentar otras técnicas.

Trucos para intentar abrir si has dejado las llaves puestas

Un poco de ingenio, paciencia y maña

Si en un pequeño despiste te has dejado la llave puesta por dentro, cerrando seguidamente la puerta tras de ti, este es en teoría el supuesto en el que puede resultar más sencillo abrirla, pues bastaría con lograr que la llave caiga al suelo para que pudieses abrir con una segunda copia.

Si está en tu bolso, solo tienes que intentar empujar desde fuera. Te puede ayudar humedecerla con un poco de agua y jabón, vaselina, algún tipo de aceite, etc. Cualquier producto que contribuya a que se deslice fácilmente en el interior y empuje a la otra llave.

Si no tienes esta suerte, pero consigues que alguien te deje una llave allen que mínimamente encaje, también puedes probar con ella. Las hay de muchas medidas y no es difícil que su tramo más largo te sirva, girando con cuidado y ejerciendo una ligera presión para que la cerradura acabe cediendo. Un destornillador de punta plana también puede servir para lograr tu objetivo. Recuerda, la clave es la paciencia.

Cómo abrir una puerta si te has dejado la llave puesta

En el fondo, es el mismo mecanismo que el que emplean los amigos de lo ajeno con la tradicional ganzúa. Puedes hacer la tuya con una horquilla del pelo o un clip de metal y probar tu habilidad en esta materia. Si eliges esta opción, introduce primero el elemento metálico lo más recto que puedas. Así detectarás si algo que está obstruyendo la cerradura, incluso algún fragmento de una llave partida, en cuyo caso,la cosa se complica. Si el camino está despejado, haz varios pliegues en esa pieza de metal, pues se trata de imitar los dientes de una llave para consguir que encaje minimamente en la cerradura, pueda ejercer presión y ¡voilà!

Seguro que has visto en las películas cómo se puede abrir la puerta con una simple tarjeta de crédito o un elemento de plástico duro similar. En el caso de las de seguridad o blindadas, si la llave ha sido pasada, va a ser muy difícil que lo consigas con este o con cualquier otro truco. En cambio, si tu casa tiene una puerta convencional, introducir la tarjeta con un movimiento rápido y certero entre el marco y el filo de la puerta, justo a la altura de la cerradura, puede resultar eficaz. Si por casualidad tuvieses una radiografía a mano, prueba con ella porque a veces también funciona.

Llamar al profesional

Si estas artes, no son lo tuyo, siempre queda la opción de recurrir a los profesionales que resolverán el problema en unos minutos. Por supuesto, es una buena elección siempre que sigas los consejos que indica la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU @consumidores) para evitar algún tipo de abuso de los que se producen, con más frecuencia de la debida, en las reparaciones de carácter urgente. Llama a un cerrajero de confianza, mejor próximo a tu domicilio y pide que te haga un presupuesto, al menos aproximado. Los precios por desplazamiento y los posibles “extras” por urgencia, festivos, etc, es algo que te puede decir previamente sin problemas.

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wassima Hace 19 días
hola