Alimentación

Cremas frías ideales para el verano: tres recetas originales para elegir

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Sábado 3 de agosto de 2019

2 minutos

Las sopas o cremas frías son perfectas como entrante o primero cuando el calor aprieta

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La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (@sociedadSENN) las aconseja expresamente dentro de sus recomendaciones para una alimentación saludable durante el verano. Las sopas frías, elaboradas a base de frutas, verduras y hortalizas, son una fuente extraordinaria de vitaminas, minerales y fibra. Su preparación es sencilla y su alto contenido en agua hace que hidraten el organismo de la manera más fácil y refrescante. Todo son ventajas. ¿Qué recetas puedes tener siempre a mano?

Recetas originales para que tomes cremas frías a diario

Sin duda, el gazpacho, con el tomate como protagonista, es uno de los platos de los que conviene "abusar" en la época estival. No obstante, para variar un poco, prueba a poner en la mesa alguna de estas propuestas de sopa que puedes dejar en la nevera, listas para tomar cuando quieras.

Cremas frías

Vichyssoise

Puerro, patata, cebolla, leche o nata es lo que lleva esta refinada crema que conviene tomar muy fría. Para hacerla, necesitas como base caldo de pollo y verduras. Debes poner a dorar tres o cuatro puerros y uns cebolla en un cazo con un poco de aceite de oliva. Dale unas vueltas y añade una o dos patatas. Pasados unos minutos, incorpora el caldo y deja cocer a fuego medio unos 15 minutos. Finalmente, tritura la mezcla y añade leche o nata al gusto, hasta conseguir el espesor y la textura que quieras. Deja reposar en la nevera y adereza con sal, pimienta y un poco de cebollino picado.

El extra de fibra que te aporta esta sopa la convierte en un plato ideal en caso de estreñimiento. Si te ha quedado muy espesa, unos cubitos de hielo son la solución.

Melón con jamón

Este entrante tradicional también se puede transformar en una original sopa, que pueden hacer hasta los "alérgicos" a los fogones. Pela y tritura cuatro o cinco rodajas de melón bien maduro. Añade medio vaso de nata líquida y salpimenta. Ponlo a enfriar. Cuando lo vayas a servir, coge unas lonchas de jamón serrano y caliéntalas en el horno durante 10 minutos (fórralas antes con papel de horno), así obtendrás un crujiente de jamón ideal para añadir a tu sopa fría y sorprender a todo el que la pruebe.

Espárragos trigueros con gambas

Perfecta para contrarrestar los efectos calóricos del chiringuito playero, gracias a las propiedades diuréticas de los espárragos. Necesitas entre uno y tres manojos de espárragos trigueros y 100-150 gramos de gamba arrocera en crudo. Lava y pela los espárragos eliminando la parte blanca del tronco. Ponlos a hervir 10 minutos con una patata grande. Cuando estén tiernos, retira y reserva, pero no tires el caldo.

Por otro lado, hierve las gambas y conserva el líquido de la cocción. Pélalas y machaca en un mortero las cáscaras y las cabezas. Añade a este particular majado unas cucharadas de caldo (gambas + espárragos) y cuela la mezcla. Tritura los espárragos y la patata con la batidora, añadiendo caldo de verduras. Como último paso, incorpora el líquido del mortero, un chorro de nata, sal y pimienta blanca, y a la nevera. En el momento de servir, reparte las gambas peladas que habías reservado.

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