Salud

Conoce las causas y los síntomas de la neuropatía periférica

Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Domingo 15 de septiembre de 2019

3 minutos

Los nervios periféricos, que transmiten la información desde y hasta el cerebro, resultan dañados

Conoce las causas y los síntomas de la polineuropatía
Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Domingo 15 de septiembre de 2019

3 minutos

Hablar de la neuropatía periférica es hacerlo de una patología común que daña muchos de los nervios periféricos de nuestro cuerpo, encargados de transmitir la información que parte del cerebro y hasta este desde otras zonas del cuerpo. 

Causas y síntomas de la neuropatía periférica

Una enfermedad que pese a que nos pueda resultar desconocida por el nombre es muy común ya que en la mayoría de los casos este problema neurológico está asociado a la diabetes. Y es que si se tienen altos los niveles de azúcar durante mucho tiempo, se corre el riesgo de que se dañen estos nervios esenciales de nuestro organismo.

Pero no es este el único origen, ya que la neuropatía periférica también obedece a otras muchas causas como pueden ser una infección de herpes zóster, padecer un cáncer, un efecto secundario de la quimioterapia, exposición a toxinas, lesiones traumáticas, tener bajos los niveles de vitaminas del grupo B, padecer alcoholismo o debido a una componente hereditario

Conoce las causas y los síntomas de la neuropatía periférica

Tras esto, llegan las primeras señales de alarma. Las personas que padecen neuropatía periférica experimentan un entumecimiento (sobre todo en la zona de los pies y de las manos), dolor punzante o una especie de hormigueo. Pero hay más síntomas con los que se manifiesta esta enfermedad neurológica: 

  • Problemas para digerir alimentos de una manera normal. 
  • Espasmos o calambres musculares, así como dificultad para mover una parte del cuerpo.
  • Incontinencia urinaria.
  • Sensibilidad extrema al tacto o incapacidad para sentir cambios de temperatura en las zonas del cuerpo afectadas.
  • Estos pacientes pueden perder la coordinación o el equilibrio con lo que son más frecuentes las caídas. También presentan problemas a la hora de caminar. 
  • Sudoración excesiva o que apenas se llegue a sudar.
  • Disfunciones en el ámbito sexual y ginecológico como problemas de erección o sequedad vaginal.

Unas manifestaciones físicas que se pueden aminorar si los pacientes que sufren neuropatía periférica siguen el tratamiento adecuado según la causa de su afección y la evolución de la misma. Así, además de la administración farmacológica de analgésicos o antiinflamatorios, se recomiendan terapias específicas, como por ejemplo en el caso de que el origen sea de tipo diabético.

Tampoco viene mal practicar algo de ejercicio para fortalecer toda la parte muscular, acudir a sesiones de fisioterapia para mejorar el equilibrio, así como prestar especial atención a nuestra alimentación para mantener nuestros nervios en un estado óptimo gracias a un mayor consumo de frutas, verduras, cereales o proteínas magras.