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¿Qué papel higiénico es el más aconsejable para una persona mayor?

Mariola Báez

Foto: Bigstock

Domingo 5 de enero de 2020

4 minutos

Suavidad, resistencia, absorción… las características básicas de este elemento de higiene personal

¿Qué papel higiénico es el más aconsejable para una persona mayor?

No es una cuestión banal, porque el papel sanitario, presente en cualquier hogar, sirve para limpiar y cuidar áreas corporales especialmente sensibles y su contacto directo con la piel y las mucosas, tiene efectos claros muy diversos, desde aportar una agradable sensación de limpieza y frescor, hasta provocar irritación o pequeñas heridas.

Como señala la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU @consumidores), existe una amplia variedad de tipos con claras diferencias entre unos y otros. El tipo de material con el que estén fabricados (celulosa o papel reciclado), el número de capas que presenten, el tipo de rollo (“compacto”, estándar o extra largo), el acabado de la capa más externa, la que está en contacto con la piel… pequeños detalles que hacen que un papel tenga determinadas características y prestaciones que pueden resultar especialmente interesantes en la higiene íntima diaria de los adultos de más edad.

papel higiénico

Los distintos tipos de papel higiénico: ¿en qué fijarte?

Hay muchas variables que pueden servir para establecer diferencias entre los distintos tipos, pero una las más evidentes es la que existe entre el papel tradicional, de textura seca y el que se presenta humedecido. No tienes porqué excluir alguno de ellos, porque ambos pueden venirte bien en distintas situaciones.

Si no existen circunstancias excepcionales, como una irritación generalizada o patologías que pueden llegar a ser dolorosas como fisuras anales, hemorroides o algún tipo de dermatitis, para la higiene habitual, tras miccionar o defecar, es más recomendable el papel seco. Las habituales toallitas húmedas pueden reservarse para cuando el roce del papel incrementa el dolor o para cuando se requiere una limpieza más profunda o extensa, que además aporte sensación de frescor. Alternar su uso, con el del papel tradicional, por ejemplo si se atraviesa un proceso agudo de diarrea, puede ser una buena medida de alivio a la hora de evitar la irritación de la zona anal.

papel higiénico

Entre las opciones posible, debes tener en cuenta algunos aspectos de especial relevancia:

Grosor

Doble, triple y capas y capas… como ocurre con cualquier otro producto, los gustos personales mandan, pero no siempre el más grueso es el mejor, ni puede que sea el que te resulte más fácil de utilizar. Un papel sanitario de buena calidad debe ser capaz de cumplir su función de limpieza y absorción sin que su excesivo grosor haga que resulte poco manejable. Una doble capa puede ser más que suficiente.

Suavidad 

Se trata de una característica básica y probablemente la más importante. Es cuestión de probar y de tener en cuenta los distintos usos que damos a este papel. En un momento dado, recurrimos a él para sonarnos, intentar quitar una mota de polvo que se ha introducido en el ojo o para retirar una crema o maquillaje facial… Si un papel higiénico resulta áspero al contacto con la piel de cualquier parte de tu cuerpo, está claro: no lo uses más. Una capa externa suave, incluso con efecto acolchado para las áreas íntimas más delicadas, es imprescindible y puede hacer mucho por tu propio confort.

Hipoalergénico

En el mercado actual puedes encontrar papeles sanitarios en distintas tonalidades (incluso con motivos o dibujos decorativos). También los hay perfumados o que incorporan aceites esenciales. Pueden ser una buena elección pero ten en cuenta que los tintes o los elementos responsables de las fragancias pueden provocar algún tipo de reacción alérgica. Si su uso desencadena algún tipo de prurito, picor o enrojecimiento en tu piel, ese no es el indicado para ti. Como consejo, por precaución es preferible optar por un sencillo papel en celulosa sin tintes, de color blanco y sin perfume alguno.

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¿Es buena idea cambiarlo por una limpieza en el bidé?

Es una opción sobre todo si las hemorroides son para ti un problema, ya que, en estos casos, el aseo en profundidad que permite la limpieza con agua en el bidé tras defecar es una práctica que recomienda la Sociedad Española de Medicina Interna (@Sociedad_SEMI).

Aun así, hay que tener en cuenta que si existen problemas de movilidad, esta medida puede resultar algo incómoda o complicada. Como solución ya son muchos los baños que incorporan junto al sanitario una ducha corta y flexible para poder utilizar agua, en lugar de papel, en la limpieza íntima.

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Otros detalles que también importan

Lo esencial es que utilices un papel sanitario que te ayude a cuidar y mantener la salud del área anal y genital combinando máxima higiene, algo que se consigue con una buena absorción y capacidad de resistencia, y también total confort.

Tampoco está de más tener en cuenta algunos detalles que afectan a tu economía y al medio ambiente. Algunos rollos muestran en su etiquetado las siglas FSC o PEFC, que indican que la celulosa utilizada en su fabricación ha sido obtenida de manera sostenible. Si pensamos en los “metros” de papel higiénico que podemos gastar en una semana o en un mes, es un detalle que tiene su importancia. A la hora de comprar, el precio es factor importante, pero ten en cuenta las características reales de ese rollo que adquieres, porque a veces los aparentemente más económicos, no lo son tanto. Todo depende de tus necesidades, pero, en general un papel higiénico de una sola capa ( el más barato) resulta muy poco resistente y se te gastará con gran rapidez.

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