Salud

Dieta mediterránea y ejercicio: claves para prevenir la diabetes tipo 2

Cerlesky Pérez

Sábado 30 de agosto de 2025

3 minutos

Un ensayo clínico español siguió a casi 5.000 personas durante seis años

La dieta mediterránea y el ejercicio reducen el riesgo de diabetes tipo 2, según un estudio
Cerlesky Pérez

Sábado 30 de agosto de 2025

3 minutos

Un ensayo clínico español, conocido como PREDIMED-Plus y publicado en la revista Annals of Internal Medicine, demuestra que seguir una dieta mediterránea hipocalórica, acompañada de ejercicio físico moderado y apoyo conductual, puede reducir en un 31% el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en personas con sobrepeso u obesidad.

El estudio, financiado por el Instituto de Salud Carlos III y el consorcio CIBER, contó con la participación de más de 200 investigadores de 23 universidades y centros de todo el país, convirtiéndose en uno de los proyectos más ambiciosos en nutrición de Europa.

La dieta mediterránea y el ejercicio reducen el riesgo de diabetes tipo 2, según un estudio
Fuente: BigStock

 

Desarrollo del ensayo

Durante seis años, los científicos siguieron a 4.746 adultos de entre 55 y 75 años con síndrome metabólico. Los participantes se dividieron en dos grupos: uno mantuvo la dieta mediterránea tradicional, mientras que el otro adoptó una versión hipocalórica con reducción de unas 600 calorías diarias, acompañada de ejercicio regular y apoyo de profesionales de la salud.

La diferencia entre ambos grupos fue evidente: el grupo con intervención intensiva registró un 9,5% de nuevos casos de diabetes, frente al 12% del grupo control. Además, los participantes del programa completo lograron perder una media de 3,3 kilos y reducir su cintura en 3,6 centímetros, frente a las reducciones mínimas del grupo comparativo.

La dieta mediterránea y el ejercicio reducen el riesgo de diabetes tipo 2, según un estudio
Fuente: BigStock

 

Más que dieta, un cambio de estilo de vida

Más allá de las cifras, los investigadores destacan que la clave está en la sinergia entre alimentación saludable, control calórico y ejercicio moderado, lo que mejora la sensibilidad a la insulina, reduce la inflamación y disminuye factores de riesgo metabólico.

Este enfoque refuerza la idea de que la dieta mediterránea, al ser sabrosa, culturalmente aceptada y sostenible, es una herramienta eficaz y realista para la prevención de enfermedades crónicas.

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Cerlesky Pérez

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