Salud

Por fin una buena noticia: las vacunas empiezan a hacer efecto en las residencias de mayores

Pablo Recio

Martes 23 de febrero de 2021

9 minutos

La bajada drástica de la letalidad en residencias confirma que "hay que seguir vacunando muy rápido"

La vacunación masiva podría reducir el impacto de una hipotética cuarta ola en los mayores
Pablo Recio

Martes 23 de febrero de 2021

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Los efectos de la campaña de vacunación –que comenzó en las residencias de mayores el pasado 27 de diciembre– se empiezan a notar en las cifras de letalidad por coronavirus.

Así, si bien en el conjunto de la sociedad la curva de decesos baja de forma muy lenta, en el caso de los centros sociosanitarios, ésta ha caído en picado, sobre todo, desde que la mayoría de sus usuarios han recibido la segunda dosis de las vacunas de Pfizer y Moderna. 

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Casos asociados a brotes en residencias de mayores a día 19 de febrero. Fuente: Ministerio de Sanidad.

 

Y es que, a medida que pasan las semanas, y quedan menos residentes sin inmunizar, se comienzan a ver los efectos beneficiosos de estos antivirus, tanto respecto a los casos como a las hospitalizaciones y las muertes. Algo, que puede dar una idea, a nivel micro, de lo que está por venir cuando se logre vacunar, en su conjunto, al colectivo de los mayores. 

Se confirma así lo que varios estudios preliminares realizados en Israel anticipaban: las dosis de Pfizer y Moderna previenen en casi un 100% de la muerte e impiden gran parte de las infecciones.

Y, prueba de ello, podría ser el descenso tan rápido del número de brotes en residencias: a día 19 de febrero, había sólo 54 activos y 348 casos asociados a estos, una cifra muy inferior a la de hace varias semanas, cuando se superaba el millar de infecciones en estos centros.  

Además, algunos datos aportados por comunidades como Valencia o Madrid podrían confirmar estos efectos de la vacunación. Por ejemplo, en la Comunidad Valenciana los contagios en residencias cayeron un 49% en una sola semana o en Madrid, un 86%, desde que comenzó la campaña en diciembre. 

También las cifras aportadas por Asturias son un buen ejemplo del impacto sobre la transmisión y la letalidad de la vacuna, puesto que el conjunto de su población residencial lleva ya semanas inmunizada.  

De esta manera, si durante la segunda ola el 12% de los casos se produjeron en residencias, en la tercera, esta cifra bajó al 5%. Y, en paralelo, en enero y febrero, la letalidad cayó en picado, mientras que en el conjunto de la sociedad asturiana subía. 

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Fallecimientos y casos en residencias de mayores. Fuente: Principado de Asturias. 

 

¿Freno a los contagios?

Con todo, por ahora, los expertos y las propias instituciones se muestran prudentes respecto a la hipótesis, muy probable, de que la vacunación esté frenando los contagios.

Así lo entiende el propio director del Centro de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, que, sobre esta bajada de casos, opinaba que no se podía descartar que se debiese, asimismo, a que las residencias se habían blindado para la campaña de vacunación.  

"Puede haber otros factores asociados que generen ese efecto. Uno muy sencillo de entender es que para vacunar ha habido que visitar todas las residencias y por lo tanto se ha incidido en todas las medidas prevención de control y prevención de la transmisión, y eso, obviamente, ha podido tener un impacto rápido en la transmisión. No sabemos cuánto del efecto observado se debe a la vacuna, cuánto se puede deber a estas otras medias u otros factores asociados. Pero desde luego la vacunación ha tenido una parte probablemente importante en ese descenso rápido que hemos observado", apuntaba la semana pasada.

Aunque también matizaba este lunes en rueda de prensa que "cada día tenemos más evidencia de que la vacuna, sobre todo los vacunados con segunda dosis, tienen menos probabilidad clara de tener la enfermedad".

De esta manera, a pesar de todo y aunque todavía haya dudas sobre esta hipótesis, es previsible que en las próximas semanas se pueda comprobar, puesto que centenares de geriátricos se están desconfinando y permitiendo progresivamente las salidas y visitas de familiares. 

"El proceso de vacunación todavía no ha concluido por lo que aún no se puede hacer esta observación con todos los datos. Estas próximas semanas se irá avanzando en la progresiva normalización del día a día de las residencias según el estado de cada una de ellas", adelantan a 65Ymás desde la patronal de las residencias AESTE (@AESTE_oficial). 

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Datos de contagios por edad a día 17 de febrero. Fuente: Instituto de Salud Carlos III.

"Hay que seguir vacunando muy rápido"

Eso sí, lo que se puede afirmar ya, es que la bajada de la letalidad en residencias está viéndose reflejada a nivel macro, aunque, por ahora, muy tímidamente.

"Se ve un ligero descenso en casos y decesos en el segmento de más de 80 años, que son los que mayoritariamente están en residencias y han sido vacunados. Y aunque es muy leve y un poco pronto para juzgar, si sigue la tendencia, se correspondería con lo que ya se está viendo claramente en Israel, donde ya se ha vacunado masivamente a los mayores de 65 años", comenta la inmunóloga del CSIC, Matilde Cañelles.

Aunque también matiza: "Ahora, todo esto, con cautela, es un poco pronto para lanzar las campanas al vuelo. Pero sí indica que hay que seguir vacunando muy rápido a todos los mayores de 65 años, sobre todo, en vista de que la variante británica se está extendiendo rápidamente en España". "Estamos en una carrera contra el tiempo, como el Reino Unido hace un par de meses", argumenta.  

vacuna

Evitar una cuarta ola

Aun así, en unas semanas podría verse un cambio de tendencia más claro y una bajada pronunciada de la letalidad, cuando el colectivo de más de 80 años esté inmunizado y se comience a vacunar a las personas de más de 70 años. Aunque todo dependerá de la evolución de la pandemia y de la llegada de dosis. 

"Es aún pronto para ver los efectos de la vacuna en hospitalizaciones y mortalidad en España pero, sin duda, las cifras van a mejorar mucho en las próximas semanas, si nos fijamos en lo que ya ha pasado en países donde el porcentaje de vacunación es mas elevado. Si conseguimos contener la siguiente ola un poco más, las cifras de ingresos y mortalidad serán mucho más bajas que en las anteriores", explica por su parte el investigador de la Universidad de Leicester, Salvador Macip. 

Coincide con Macip la experta en salud pública, María Sáinz. "Si fuésemos capaces de resistir en toda España un par de meses más (marzo y abril) con todo el paquete necesario de medidas preventivas básicas e individuales (higiene de manos-mascarillas-metros de distancia) ejercidas en las casas, escuelas y trabajos, podríamos dar el tiempo necesario para que la extraordinaria medida preventiva de la vacunación de grupos comenzara a surtir efecto", sostiene. 

"La disminución de contagios en esta tercera ola nos ofrece un panorama alentador, pero los tiempos de la enfermedad clínica y sus graves consecuencias (UCIs y decesos) tienen otros ritmos más lentos. Hay que conseguir que las incidencias acumuladas a 14 días bajen de los 100, como mucho, para controlar y poder hacer una buena vigilancia epidemiológica. Mientras no bajemos de los 250 casos por cada 100.000 habitantes, que todavía tienen la mayoría de las CCAA, la cuarta ola puede ser factible en primavera, pues la vacunación, como inmunidad pasiva, y las personas infectadas, con inmunidad activa, no llegan ni a un 20% de la población española. Hay que mantener las medidas de prevención y precaución hasta conseguir la deseada inmunidad de grupo o estar cerca", concluye.