La pensión a la que podrán acceder las amas de casa en 2026: cómo solicitarla
Desde hace unos años las amas de casa tienen la posibilidad de acceder a una pensión no contributiva
El trabajo doméstico ha estado poco reconocido durante décadas, pero desde hace hace pocos años las amas de casa tienen la posibilidad de acceder a una pensión no contributiva (PNC), siempre que cumplan con los requisitos establecidos por la Seguridad Social. Lo particular de esta actividad es que, en muchos casos, no es remunerada y no se realizan cotizaciones, lo que impide el acceso a una pensión contributiva. Sin embargo, si carecen de recursos económicos, pueden optar por solicitar una pensión no contributiva, según aprobó el Gobierno en 2024.
De cara al año 2026, las amas de casa que han dedicado su vida al cuidado del hogar y de su familia, sin haber alcanzado los 15 años de cotización necesarios para la jubilación ordinaria, tienen la opción de solicitar una pensión no contributiva. Este sistema garantiza tanto una asistencia sanitaria como unos ingresos mínimos para quienes se encuentran en situación de necesidad.
Cuantía
Estas pensiones están gestionadas por las comunidades autónomas que tienen transferidas las funciones y los servicios del Instituto de Mayores y Servicios Sociales. Conforme se especifica en la página web oficial del IMSERSO, el incremento anual de las PNC va incluso por encima de la variación anual del IPC. Por ello, el último Consejos de Ministros del año 2025 ha aprobado que en 2026, las pensiones no contributivas subirán un 11,4% hasta los 8.803,20 euros anuales.
De esta manera, las amas de casa que cumplan con los requisitos podrán acceder en 2026 a una pensión no contributiva de jubilación que está dotada de una cuantía anual de 8.803,20 euros, que son 628,80 euros mensuales repartidos en 14 pagas. En caso de que dos personas reciban esta pensión, las cuantías se quedarán en 7.482,72 euros, que son 534,48 euros por unidad al mes. Esta ayuda se puede completar con 525 euros anuales en caso de que vivan en una casa alquilada.

Requisitos
Para poder beneficiarse de esta ayuda en 2026, el Imserso y la Seguridad Social exigen el cumplimiento de tres condiciones clave:
- Edad: Es obligatorio haber cumplido los 65 años.
- Residencia: Se debe acreditar haber vivido en territorio español durante al menos diez años (desde que la persona cumplió los 16), con la particularidad de que los dos últimos años deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores al momento de la solicitud.
- Carencia de rentas: Los ingresos personales no deben superar el umbral fijado anualmente (8.803,20 € en 2026). No obstante, si la solicitante vive acompañada, se evalúa la suma de ingresos de toda la unidad familiar.
¿Cómo realizar la gestión?
El trámite puede variar ligeramente según la comunidad autónoma, ya que muchas han asumido las funciones del Imserso, aunque en Ceuta y Melilla se gestiona directamente a través de este instituto. Los pasos principales son:
- Obtener la documentación: Se requiere el DNI o NIE, el certificado de empadronamiento y los documentos que justifiquen las rentas de toda la unidad familiar.
- Presentar la solicitud: Puede hacerse de forma presencial en las oficinas de la Seguridad Social o de manera telemática a través de la sede electrónica del Imserso o de la comunidad autónoma correspondiente.
- Mantenimiento: Una vez concedida, es imperativo informar sobre cualquier cambio de domicilio, variaciones en la convivencia o modificaciones en los ingresos para evitar que la pensión sea suspendida.


