Fernando Ónega
Opinión

Tres mujeres de un pueblo

Fernando Ónega
Tres septuagenarias muertas en un brutal atropello en Salamanca
Onega Fogonazos

 

Eran tres mujeres. Las tres, mayores de 70 años. Tenían una costumbre saludable: salir a andar por la carretera todas las tardes, a la altura de Pedrosillo el Ralo, en la provincia de Salamanca. Pedrosillo el Ralo tenía 461 habitantes en el año 1950. En el último censo tenía 124, otro pueblo de la España que se vacía. Hoy le quedan 121, porque le faltan esas tres mujeres. Un coche, cuyo conductor seguramente perdió la visibilidad por la luz crepuscular, las atropelló. Prácticamente murieron en el acto. Y ellas no llevaban un chaleco amarillo ni ninguna otra señal externa que las hiciera visibles y quién sabe si invadieron la calzada: se dieron todas las circunstancias para que se produjese el accidente. Llora Pedrosillo el Ralo y toda la comarca de La Armuña. Se conmovió toda España con su noticia. Han sido víctimas de esa otra pandemia que se llama tráfico, que no mata tanto como el Covid, pero sigue matando. Y seguramente pasa lo mismo que está pasando con el virus: que la gente se confía y no se protege. A estas señoras, desde luego les pasó. Quede esta mínima nota como advertencia en esta estación del año en que se sale a tomar el fresco o a pasear por las carreteras, porque a los 70 años no estamos para mucho senderismo. Quede como advertencia y, sobre todo, como expresión del máximo dolor. 

 

0

No hay comentarios ¿Te animas?