Experiencia

Ramiro Giménez tiene 96 años, sabe cinco idiomas y está aprendiendo el sexto en la UNED de Tudela

65ymás

Viernes 10 de enero de 2020

2 minutos

El hombre da además clases de español a inmigrantes como voluntario en la Cruz Roja

Ramiro Giménez, tiene 96 años, sabe cinco idiomas y está aprendiendo el sexto en la UNED

Lee la entrevista íntegra aquí

Ramiro Giménez (1923) es uno de los alumnos de más edad de la UNED de Tudela (@unedtudela). Desde 2008 está apuntado a esta universidad y ha realizado ya 36 actividades diferentes.

Giménez, que estudió Literatura Italiana y Derecho y es un apasionado de los idiomas (habla cinco: castellano, italiano, francés y catalán), asiste este año a clases de alemán. Además, este hombre, ejemplo de envejecimiento activo y de que la pasión por el conocimiento y el saber no entienden de edad, no sólo se limita a aprender sino que también pone sus conocimientos al servicio de la gente dando clases de español "a inmigrantes subsaharianos y magrebíes" como voluntario de la Cruz Roja (@CruzRojaEsp​). 

 

En una entrevista publicada por la UNED de Tudela (puedes leerla íntegra pulsando sobre el enlace de la parte superior del artículo), Gímenez, que trabajó gran parte de su vida en una empresa que fabricaba aparatos electrónicos y como traductor, explica por qué sigue asistiendo a los cursos de esta universidad y qué le llevó a volver a estudiar. "Diría que existen tres claves: ejercitar la memoria con actividades como los cursos e idiomas, la actividad física y el deseo de mantener viva la memoria, de aprender y de escribir. Hay muchas personas que a cierta edad desconectan. Mi opinión es que no hay edad para dejar de sentir curiosidad, para dejar de estudiar. No comprendo el hecho de que las personas no sientan la misma curiosidad que yo", sostiene. 

Además, sus ganas de aprender le vienen de lejos. "Cuando tan solo era un niño, me regalaban libros, no juguetes, porque se dieron cuenta que disfrutaba mucho leyéndolos", asegura. Por ello, recalca, "a la hora de estudiar" es importante valorar si uno se siente realmente interesado por el tema tratado ya que, si lo hace, acabará "encontrando el camino". 

Ahora, tras llevar 20 años jubilado, ya sólo le pide a la vida poder seguir aprendiendo y dedicar su tiempo a los demás, como hace con su voluntariado con personas extranjeras. "Para mí supone un acto heroico venir hasta aquí sin saber lo que les espera, son unos héroes. Además, tienen un grandísimo interés por aprender", apunta refiriéndose a sus alumnos. Y concluye: "Me siento muy premiado, tanto por el hecho poder dedicar tiempo a estas personas como por mi salud. No tengo derecho a ser enormemente feliz cuando existen personas que pasan hambre, que no pueden proteger a sus familias o que no tienen derecho a la educación o a la salud, entre otras muchas cosas".

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