Cultura

¿Cómo llegó Walt Disney a convertirse en el hombre más poderoso de la industria del cine?

Verónica Mollejo

Foto: Wikimedia Commons

Jueves 5 de diciembre de 2019

3 minutos

Son muy pocas las personas que no han visto nunca una de sus películas, aunque sean de animación

Walt Disney

El 5 de diciembre de 1901, en el seno de una familia humilde dedicada a las labores del campo, nació el que a día de hoy es uno de los grandes pilares de la industria del cine. Walter Elias Disney consiguió catapultar a lo más alto un género que en antaño solo estaba dedicado a los más pequeños de la casa, la animación, y que actualmente acapara tantos premios y reconocimientos como el resto de superproducciones de Hollywood.

Con este objetivo en mente, el animador estadounidense creó personajes tan icónicos como el ratón Mickey, el pato Donald o el perro Pluto. Siendo este el inicio de una apoteósica carrera que continúa a pleno rendimiento.

Su pasión por el dibujo se remonta a su infancia, pues uno de sus vecinos le pagaba por hacer bosquejos de su caballo, un talento que siguió perfeccionando copiando las caricaturas que el célebre Ryan Walker publicaba en el periódico Appeal to Reason. Sin embargo, pasaron muchos años hasta que el joven Walt pudo cumplir su sueño. De hecho, antes se dedicó a conducir ambulancias de la Cruz Roja e incluso intentó entrar en el ejército durante la Primera Guerra Mundial, sin mucho éxito.

Walt Disney

Una empresa familiar

Aunque Walt Disney fue quien más triunfó dentro de la industria, lo cierto es que sus inicios en el mundo de la animación comenzaron a la par que su hermano, Roy O. Disney, pues ambos fundaron The Walt Disney Company en 1923. Su primer trabajo fueron unos dibujos animados protagonizados por un personaje que muy pocos recuerdan: Oswaldo el conejo. Este fue eclipsado años más tarde por un simpático ratón que, además, marcó un hito en el séptimo arte, pues inauguró el cine sonoro dentro del género.

Creado en 1928, su primer nombre fue Mortimer Mouse y fue creado por el propio Walt durante un viaje en tren. Sin embargo, finalmente adoptó el nombre de Mickey a petición de la esposa del dibujante. Su primer cortometraje, Steamboat Willie, supuso un éxito arrollador y pronto el ratón pasó a ser todo un símbolo de la cultura estadounidense. Como curiosidad, ¿sabías que Walt Disney prestó su voz al personaje durante 16 años?

Ya en la cresta de la ola, esta empresa familiar comenzó a trabajar a destajo produciendo otros proyectos de gran envergadura, como la serie de películas musicales Sinfonías tontas, que le valió el primer premio Oscar de su carrera. Después llegaron otros rostros populares vinculados a la firma. El pato Donald, Minnie, Goofy, Pluto o Daisy son solo algunos de ellos, pero lo mejor estaba por llegar.

La era dorada del cine de animación

A pesar de cosechar importantes sumas de dinero y codearse con los principales nombres de la industria, Walt Disney quería más, por lo que pronto empezó a planear la producción de largometrajes. ¿El resultado? Blancanieves y los siete enanitos, una de sus películas más icónicas y el primer largometraje de dibujos animados de la historia. Todo el mundo pensó que sería una ruina para la empresa, pero tras su estreno recibió una sonora ovación.

Este triunfo permitió a Disney seguir explorando el terreno, por suerte para su gran horda de seguidores, pues apenas un año después su equipo produjo más largometrajes: Pinocho, Fantasía, Dumbo y Bambi, que no consiguieron el éxito de su predecesor.

El momento culmen de Walt Disney Productions fueron los años 50 y 60, cuando se convirtió en una de las productoras cinematográficas más importantes del mundo, título que mantiene en la actualidad. La Cenicienta, Alicia en el País de las Maravillas, Peter Pan, La Bella Durmiente o El Libro de la Selva fueron algunas de las películas que contribuyeron a ello. Además, al mismo tiempo, Disney probó suerte en otros ámbitos como el género documental, la televisión o la literatura infantil. No obstante, lo que realmente le ayudó a crear un imperio fue su monumental parque de atracciones.

Disneyland, la culminación de un imperio

Muchas personas aseguran que Walt Disney nunca fue un gran dibujante, su mayor virtud fue su visión para los negocios, una faceta a la que pudo dar rienda suelta con la apertura de Disneyland, un lugar pensado inicialmente para que los empleados de la compañía y sus familias pudieran divertirse en su tiempo libre. Sin embargo, se convirtió en un pilar más dentro de la industria, que a día de hoy gestiona casi una veintena de parques, ocho estudios cinematográficos y once canales de televisión. En total, el imperio creado por Walt Disney obtiene unos ingresos anuales de 36.000 millones de dólares

Lamentablemente, Disney no pudo disfrutar por completo de sus últimos éxitos al ser diagnosticado en 1966 de un cáncer en el pulmón izquierdo, debido a una adicción desmedida al tabaco. En diciembre de ese mismo año y a causa de un paro cardiorrespiratorio provocado por la enfermedad, Walt Disney falleció a los 65 años. Momento en el que nació también su leyenda.

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