Fernando Ónega
Opinión

Experimento Draghi

Fernando Ónega
Experimento Draghi
Fogonazos

 

Me parece apasionante lo que ocurre en Italia: el primer ministro Conte tuvo que renunciar a formar gobierno porque no encontró apoyos suficientes y el presidente de la República acudió a un santón de la economía para que lo intente. No es la primera vez que se hace algo así en Italia, pero el santón de ahora tiene mucha historia detrás: es Mario Draghi, que fue presidente del Banco Central Europeo y pasa por ser el salvador del euro en la anterior hecatombe económica. Me parece apasionante, porque el sistema de partidos está en revisión en toda Europa. En Italia han desaparecido los partidos históricos, la Democracia Cristiana y el Comunista. El ciudadano comprueba que la lucha política partidista es enemiga de la eficacia en la gestión. Si Draghi triunfa, si da con la clave de la solución del desastre sanitario, económico y social que ha provocado la pandemia, a lo mejor es un revulsivo para la ciencia política. A lo mejor empezamos a pedir gobiernos técnicos y dejamos la ideología a los Parlamentos. Yo no descarto nada. Se están incubando cambios que nunca hemos sospechado y lo más sugestivo: que no sabemos a dónde nos llevarán.