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Peligros de no limpiar (o hacerlo de forma incorrecta) la campana extractora de la cocina

Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Viernes 17 de enero de 2020

3 minutos

Muchos de los incendios en la cocina tienen su origen en la acumulación de grasa

Peligros de no limpiar (o hacerlo de forma incorrecta) la campana extractora de la cocina

La cocina y el baño son las dos estancias de la casa que más actividad diaria registran y que, por tanto, más se ensucian. En este caso, nos detenemos en la primera, el lugar donde pasamos buena parte del día y que está casi siempre a pleno rendimiento mientras cocinamos o comemos. Y no digamos sus electrodomésticos.

Uno de los más utilizados es la campana extractora. Un conducto cuya función es facilitar la extracción y salida de humos y olores que se desprenden cuando se prepara una receta en los fogones. Sin embargo, puede que no siempre nos acordemos de ella a la hora de limpiarla a conciencia. De seguir con ese mal hábito, nos exponemos a toda una serie de peligros e intoxicaciones que pueden afectar a nuestra salud.

Por eso, hoy descubrimos algunos de estos riesgos, además los mejores consejos y recomendaciones para tenerla siempre perfecta. 

Peligros de no limpiar (o hacerlo de forma incorrecta) la campana extractora de la cocina

Consecuencias de una limpieza insuficiente de la campana extractora

Con pasar un trapo húmedo por la superficie no basta. Una campana extractora tiene rejillas y filtros que conviene mantener en un estado óptimo para que sigan cumpliendo su función de forma eficiente. Y, lo que es más importante, no suponga ningún peligro para tu salud: 

  • La acumulación de grasa durante semanas o meses puede hacer que haya un mayor riesgo de que se declare un pequeño incendio. Aunque cueste creerlo, el 50% de los accidentes que se dan en la cocina provienen de este aparato doméstico, como explican los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid (@BomberosMad), cuando esa sustancia, altamente inflamable, se calienta. Algo que puede ocurrir tanto en los filtros como en los conductos que forman parte de la zona interna de la campana extractora. 
  • De no limpiar este electrodoméstico, es más probable que haya una contaminación de los alimentos por la grasa, el acúmulo de suciedad y los restos de comida. 
  • Una campana sucia no funcionará correctamente y eso hará que no absorba los humos y los olores desagradables. En el primer caso, puede ser un problema serio, sobre todo si hablamos de personas mayores que tienen algún tipo de patología o enfermedad respiratoria.
  • Tampoco podemos olvidar las bacterias y los microorganismos que pueden proliferar en estas superficies tan descuidadas.

Consejos para un mantenimiento óptimo

Ante todos estos riesgos, no hay nada como limpiar este aparato de forma frecuente. Y es que tanto su funcionamiento como nuestra propia salud dependen en gran medida de la higiene que este tenga. Pero antes de hacerlo, hay que seguir esta máxima: desenchufarlo de la corriente eléctrica para evitar una descarga y ponerse guantes. Además, tendremos que desmontar muchas de las piezas de la campana extractora, como son los filtros, las tapas o las rejillas.

Así pues, lo primero es sacar todos esos elementos y dejarlos, si tienen mucha grasa, en un recipiente con abundante agua caliente y algún producto específico. Mientras esa suciedad se va ablandando, hay que seguir con la limpieza del electrodoméstico. Pero, recuerda, si esos filtros son de carbón no se pueden mojar y, en este caso, solo se puede proceder a su cambio. Algo que los fabricantes recomiendan hacer, según el uso, al cabo de un año o año y medio. 

A continuación, hay que limpiar la parte exterior con ese mismo detergente y un paño humedecido, pero nunca con una esponja más dura o con una solución agresiva. Finalmente, hay que pasar un trapo suave para secarlo por completo. 

Ahora es el momento de volver a los filtros que están en remojo. Si todavía queda algo de grasa incrustada, con un cepillo de cerdas suaves se puede frotar poco a poco hasta dejarlos como nuevos. Al acabar, toca enjuagarlos y dejar que se sequen al aire. Este paso es sumamente importante: no se puede volver a colocar estos elementos con algo de humedad, ya que con el tiempo empezarán a oxidarse.

Peligros de no limpiar (o hacerlo de forma incorrecta) la campana extractora de la cocina

Algunos trucos o soluciones caseras

En el mercado se pueden encontrar cientos de productos especiales para dejar la campana extractora como el primer día, pero nosotros te damos también algunos remedios caseros para hacer esas tareas de desinfección y limpieza mucho más sencillas.

La primera de ellas es usar vinagre blanco para dejar impoluta la superficie de la campana gracias a su mezcla con agua caliente. También se puede usar aceite de oliva. Así pues, si se impregna un trapo suave con un par de gotas y lo pasas por esa zona, quedará reluciente. No hay que olvidar terminar la tarea con un repaso con papel absorbente. Verás el brillo que desprende ahora la campana extractora. 

Por otro lado, se puede colocar una cazuela con esos dos ingredientes naturales y ponerlos a hervir con agua. Espera unos minutos y verás cómo la suciedad y la grasa incrustada desde hace tiempo se van desprendiendo con más facilidad. Al final se puede pasar un trapo para eliminar cualquier resto de residuo que haya podido quedar.

Y para esas zonas a las que cueste más trabajo llegar, pon a hervir agua pero, en esta ocasión, añade un par de cucharadas de bicarbonato. El vapor que suelta la olla alcanzará los rincones más difíciles de la campana extractora y el bicarbonato se encargará de hacer el resto.

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