Salud

Al ritmo actual, los mayores no estarán vacunados hasta otoño de 2021

Pablo Recio

Miércoles 10 de febrero de 2021

11 minutos

El escaso reparto de dosis y el cambio de criterio de Sanidad podrían retrasar la vacunación

Esta es la fecha en la que podrían estar vacunados todos los mayores
Pablo Recio

Miércoles 10 de febrero de 2021

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La decisión del Ministerio de Sanidad de no suministrar las dosis de AstraZeneca –llegarán casi dos millones en febrero– a personas de más de 55 años podría retrasar aún más la ansiada inmunidad frente al COVID-19 de los mayores. 

Y es que, al sólo poder vacunarse con las dosis de Pfizer y Moderna y teniendo en cuenta el ritmo actual de entregas –llegarán también unas dos millones este mes–, es previsible que el conjunto de la población mayor pueda estar vacunado, con suerte, a principios de otoño, ya que serían necesarias más de 17 millones de dosis para inmunizar a cerca de 8.900.000 mayores –descontando a los más de 300.000 que viven residencias y si todos se vacunasen–. 

Con todo, estos plazos se podrían acortar, según aseguran a 65Ymás diversos expertos, con la previsible aprobación de la vacuna de Janssen –de una sola dosis– en primavera; o si se empiezan a distribuir en Europa las dosis rusas de la Sputnik V –u otras vacunas similares que estén por aprobar–; o si, finalmente, Pfizer amplía su producción, como prometió.

Sin embargo, de momento, se desconoce cuál es la estrategia de España para lograr una inmunidad de la población mayor y, menos aún, cuándo, en qué mes, estarán todos vacunados.

Lo único que se sabe, es que se destinarán las vacunas de AstraZeneca para los menores de 55 años y que, según prometen, toda la población de más de 80 años quedará protegida contra la Covid a principios de abril, con las dosis de Pfizer y Moderna. 

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Una decisión polémica

Por otra parte, cabe apuntar que la decisión de no destinar las dosis de AstraZeneca para mayores no sólo ha sido tomada por España. También fue adoptada por otros estados europeos como Alemania, Austria, Suecia y Polonia –entre otros–. 

Pero no deja de ser una medida controvertida. Y es que, aunque el argumento utilizado para no usar la vacuna de AstraZeneca en personas de más de 55 años es que no hay evidencia científica sobre eficacia en mayores (sólo participaron unos 600 y se infectaron 2), sí que se ha demostrado que todos los participantes generaban anticuerpos y, sería de esperar que logre inmunizar también a los mayores –en población general tiene una eficacia de cerca de un 70% con la primera dosis y, hasta un 80, con la segunda (que ha de aplicarse a las 12 semanas)–.

Por esta razón, algunos científicos reconocen no entender esta decisión, sobre todo, en un momento de escasez de dosis. "Con los datos disponibles, no parece que tenga que haber ningún problema en dar la vacuna de AstraZeneca a los mayores de 65 años. Teniendo en cuenta que no es que andemos sobrados de dosis, no me parece una decisión acertada", sostiene el investigador de la Universidad de Leicester (Reino Unido), Salvador Macip.

Además, el investigador explica que, "en todas las pruebas clínicas, no se admiten voluntarios de todas las edades (niños y personas muy mayores suelen quedarse fuera, así como gente con enfermedades previas, embarazadas, etc.)". Y advierte: "Las vacunas que hay en el mercado tampoco se probaron en muchos mayores de 80 años y eso no quiere decir que no funcionen en esas edades. De hecho, han sido las primeras personas en recibirlas. El único riesgo con la de AstraZeneca sería que la protección fuera menor que en otros grupos. No cabría esperar efectos secundarios diferentes". 

Coincide con Macip, el epidemiólogo de la Universidad de Oviedo, Pedro Arcos, que piensa que, con casi toda probabilidad, las dosis de AstraZeneca serán eficaces en mayores.

"Todas las vacunas van a ser eficaces. Hay dos de un tipo, las de Pfizer y Moderna, que son 10 puntos más eficaces y, el resto, se mueven en un rango del 65 al 85%, según el segmento de edad. En gente mayor, la eficacia es normalmente menor, pero porque es así. Es decir, a nivel inmunológico, responden peor a producir anticuerpos. Al final, tienes vacunas generalmente buenas, en el estándar normal (más del 65%), y, luego, tienes dos (Pfizer y Moderna) que, aunque son más eficaces (95%), tienen un problema respecto al coste y al manejo. Y eso ha dado lugar a una guerra sangrienta a nivel económico, porque estamos hablando de millones de euros", argumenta. 

"Si yo fuese presidente del Gobierno, diría: '¿A cuántos hay que vacunar? ¿Qué vacuna es la más barata? Y ya'. Sería muy difícil defender que me gaste 10 veces más en una que es más complicada (Pfizer y Moderna) y cuya compañía me está haciendo un contrato leonino que no puedo ni enseñar. Tú ya no puedes confiar en las de esas empresas, porque están llegando con cuentagotas. Así que, ahora mismo, hay que plantearse otra estrategia porque, al paso que vamos, no llegamos ni en 5 años", añade.  

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La mayoría de expertos consultados piden prudencia

A pesar de todo, son muchos los virólogos, inmunólogos y epidemiólogos que comparten la opción tomada por el Gobierno. "La decisión de no vacunar a los mayores con la de AstraZeneca se ha tomado porque no hay suficientes datos sobre su eficacia. De hecho, en EEUU la vacuna aún no ha sido aprobada y les han pedido hacer un nuevo ensayo clínico. Quizá con esos resultados se pueda sacar más información y reconsiderar el tema", opina por su parte la inmunóloga del CSIC, Matilde Cañelles.​ Cabe recordar que en los ensayos de la vacuna de Pfizer han participado más mayores en sus ensayos, en concreto, un 41% tenían entre 56 y 85 años, según dicha farmacéutica (más de 1.000 de más de 75 años). 

También le "parece correcta" esta estrategia "preventiva" al inmunólogo Alfredo Corell. "Las indicadas serían las de Pfizer y Moderna. Y aunque la cantidad de dosis de Moderna es menor, por su capacidad de producción –y porque Europa ha comprado menos–, de Pfizer sí que hay un número que, creo, puede dar respuesta a las necesidades de vacunación para las personas en esta franja de edad", señala. 

La importancia de la logística

Aun así, matiza, si se opta por estas dos vacunas de ARN mensajero para los mayores, el Gobierno y las Comunidades Autónomas deberían plantearse una estrategia de inmunización más allá de los centros de salud, hasta que estos estén adaptados para la conservación de las dosis. "Para las vacunas que son de conservación más complicada, debería haber sistemas móviles como los que existen para la donación de sangre, para que se puedan transportar e ir moviendo entre barrios, localidades y pueblos y así acceder al mayor número de población", apunta. 

Por su parte, la especialista en medicina preventiva, María Sáinz, piensa, como Corell, que también se tiene que dar mucha importancia a la logística, para no retrasa la campaña. "Creo que no solamente debemos utilizar los centros de salud, sino que sería factible utilizar centros deportivos y culturales", afirma.

Asimismo, Sáinz pide que se optimice todo el proceso, para que las "personas no falten a su hora en el día y lugar" y que se pueda garantizar la correcta refrigeración de las dosis. "Recordemos que en la campaña de la gripe pudimos vacunar a 14 millones en dos meses", comenta.

Una decisión que quizá cambie en semanas

Otros científicos, como el vicepresidente de la Asociación Española de Vacunología, Fernando Moraga-Llop, entiende que la decisión del Ejecutivo es "lógica", aunque piensa que, en semanas, podrían cambiar de criterio, al demostrarse la probable eficacia de las dosis de AstraZeneca.

Además, Moraga-Llop cree que las dosis de la empresa británica serían interesantes para determinados colectivos dentro de la población más mayor. "Que esto altera un poco y dificulta la estrategia, pues sí. Sería más fácil si todas las vacunas fuesen iguales y tuviesen el mismo rango de edad. Pero en todas las campañas vacunales van a surgir pequeñas dificultades aunque, en mi opinión, son fácilmente superables. ¿Qué me preocupa? La vacunación a domicilio: veo más complicada hacerla con algunas tan sensibles como las de ARN mensajero (Pfizer y Moderna) que con las de AstraZeneca", explica.    

Por último, el director del Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles Emergentes, Juan José Badiola, opina que "podría haber bastado" con recomendar la vacuna "para menores de 65 años" y no limitarlo a los 55. Además, Badiola entiende que el Ejecutivo y las CCAA deben hacer "un esfuerzo por acelerar el programa de vacunación en los mayores", porque se "contrarrestaría la posibilidad de tener enfermos" y una "eventual saturación del sistema sanitario". "Lo importante es que vacunemos a los vulnerables", concluye.