Sociedad

ELECCIONES 10N: Las trabas a las personas mayores con algún tipo de discapacidad para votar

Marta Jurado

Sábado 9 de noviembre de 2019

6 minutos

La movilidad reducida o la baja visión dificultan el voto de más de 3 millones de personas en España

Voto Accesible 10N: Las trabas para votar de las personas mayores con algún tipo de discapacidad

Ser escuchados y tener "voz y voto" es una de las reivindicaciones clásicas de las plataformas de mayores de cara a ser tomados en cuenta en las grandes decisiones políticas. Y no hay momento más representativo para ejercer el derecho a la participación que durante una jornada electoral como la que se vivirá este domingo 10 de Noviembre en España. Pero el derecho a voto de las personas mayores se torna más complicado aún entre aquellas que tienen algún tipo de discapacidad o enfermedades que limitan su movilidad. El INE calcula que en España hay 3,8 millones de personas con discapacidad, la mayor parte de ella, mayores de 65 años. 

La carrera de obstáculos para estas personas comienza desde sus lugares de residencia, que pueden ser inaccesibles (sin ascensor o rampas), falta de transporte o acompañamiento; y una vez llegados a los colegios electorales, escasez de recursos de apoyo para personas con dificultades de visión, audición y movilidad, así como la siempre señalada "falta espacios habilitados", explica Jesús Martín, delegado del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (@Cermi_Estatal) para los Derechos Humanos. "Se trata de una cuestión de derechos, de que sean como seas, puedas votar en igualdad de condiciones y en secreto", aclara Jose María Prieto, portavoz de la ONCE (@ONCE_oficial).

INE discapacidad

Fuente: INE

Falta de acompañamiento

Una ejemplo de persona en esta situación es Paquita, vecina mayor del centro de Madrid con una lesión de cadera, que si no fuese por su vecina Mari Carmen no hubiese podido votar en las últimas elecciones generales de abril. "He venido a acompañar a mi vecina a votar, que sola no puede venir. Así nos hacemos compañía", contaba Mari Carmen a 65Ymás. Como ella, millones de personas en España dependen de sus familiares, cuidadores o un servicio de acompañamiento para poder ejercer su derecho a voto. En la actualidad, solo Cruz Roja (@CruzRojaInforma) y Protección Civil (@proteccioncivil) ofrecen un servicio de transporte -previa reserva-, y solo en algunas localidades, para que los mayores solos dependientes puedan acudir a la jornada de electoral. 

También es posible solicitar el voto por correo gratuito para personas con problemas de movilidad o un kit de voto accesible en braille para las personas con discapacidad visual, pero siempre que se haga dentro del plazo establecido por el Ministerio de Interior (@interiorgob). Las dificultades en cuanto a poder votar se multiplican además en los casos en los que las personas están viviendo en una residencia. "La facilidad o la dificultad de ejercer el derecho a voto en una residencia está directamente relacionado con las capacidades del residente, tanto físicas como cognitivas y de las posibilidades de acudir acompañado a la cita electoral", señala Miguel Vazquez de la Asociación de familiares de residentes y trabajadores en Residencias de Mayores (@pladigmare).

 

Barreras físicas y cognitivas

Aunque el 2017 era el límite temporal máximo para que todos los entornos, productos y servicios fuesen universalmente accesibles, esta es todavía una tarea pendiente. "Todavía hay entornos que presentan barreras físicas y cuentan con mecanismos que no resultan inclusivos e impiden a las personas con movilidad reducida votar de manera autónoma e independiente", explican desde COCEMFE. La regulación electoral y la Guía de accesibilidad del  Gobierno establecen que los locales electorales deben estar a pie de calle o contar con rampas para facilitar el acceso a las sillas de ruedas. Pero "cada año se reportan casos de personas que deben ser cargadas con su silla de ruedas por la escalera hasta su mesa electoral", señalan desde CERMI.

Los expertos resaltan que una vez allí, los problemas de visión, o de dificultades cognitivas hacen difícil ver las papeletas "con pequeños logos y fotos, minúsculas tipografías y un sistema de ensobrado que es complejo para algunas personas". Para las personas sordas, la regulación establece que debe haber un intérprete en la mesa electoral, pero "en el caso de las personas mayores quizás necesiten otro tipo de apoyo ya que muchas no conocen la lengua de signos".

Lo mismo ocurre con las personas con baja visión, que desde 2011 ya disponen del kit en braille para fomentar su autonomía, pero hay muchos mayores que no conocen este lenguaje, aclaran desde las asociaciones de discapacidad. Por eso hay que pensar en los recursos sonoros o digitales, sugieren. Pero consideran que se han hecho avances, ya que antes estos colectivos siempre tenían que pedir ayuda, lo que dificultaba que su voto fuese secreto.

Escasos servicios de transporte accesible

La situación varía dependiendo del lugar de residencia, volviéndose más complejo en las grandes ciudades frente a los entornos rurales donde la proximidad y la vida en comunidad facilita el proceso. "En los pueblos pequeños como Pescueza no tenemos muchos problemas. Si alguien no puede subir las escaleras para ir a votar, alguien de la mesa le baja la urna", aclara Constancio Rodríguez, portavoz de Asociación de Amigos de Pescueza (Cáceres), uno de los Pueblos de España reconocido como Comunidad Amigable con los Mayores. Sin embargo, desde COCEMFE señalan que esta actuación puede llegar a vulnerar la intimidad y el anonimato.

Uno de los grandes avances que se ha producido en este sentido es el servicio de transporte accesible y acompañamiento de Cruz Roja y Protección Civil en algunas localidades y capitales de provincia para personas con movilidad reducida para las elecciones del 10 de noviembre. Se recomienda que los interesados se pongan en contacto previamente, a través del teléfono, con el Centro de Coordinación de cada municipio, ya sea a través de Cruz Roja o de Protección Civil, donde se les pedirán los datos necesarios. Algunos ayuntamientos como el de Segovia, ofrece este año además un servicio gratuito de taxis desde residencias de ancianos hasta los colegios electorales.

Este servicio permitirá a los ciudadanos que no puedan usar un medio de transporte convencional y no cuenten con el apoyo de terceros acudir a su colegio electoral. El servicio de la Cruz Roja cuenta con vehículos adaptados y ambulancias, además de personal voluntario y técnico. Según informan desde la ONG, este servicio estará disponible durante toda la jornada electoral en algunos municipios de 9:00 horas a 20:00 horas, mientras que en otros solo estará utilizable de 9:00 horas a 14:00 horas. 

Libertad de voto cuestionada en las residencias

Cerca de 300.000 personas con discapacidad residen en centros de personas mayores, centros de personas con discapacidad, u hospitales geriátricos. Se trata de uno de los puntos más polémicos en lo que involucra accesibilidad y derecho a voto, ya que se han denunciado intentos de manipulación entre los votos de varias residencias en Huelva, Galicia o Extremadura por parte de algunas instituciones gestionadas por la Iglesia. Desde la patronal de residencias explican que la mayoría de las residencias cuentan con un protocolo de actuación en el que se establece específicamente la directriz de "no interferir", "no poner ningún servicio", y "si desean hacerlo, que sea pagado por ellos mismos". Por eso se invita a que sean los familiares los que lleven a los residentes a los centros de votación o a la petición del voto por correo "para garantizar la máxima libertad en el derecho a voto". 

"Es difícil garantizar la libertad de voto en estos casos, a no ser que sean los propios familiares", opinan desde la Asociación de familiares de residentes y trabajadores en Residencias de Mayores  Pladigmare. "La movilización para ir a las urnas se asume que es menor en los casos de los residentes que no tengan a nadie que pueda hacer las gestiones por ellos o acompañarles a los colegios electorales", añaden desde la asociación. Otra de las dificultades es que los residentes pasan a estar censados en los colegios cercanos a las residencias, lo que supone una falta de control en cuanto a la llegada de papeles con propaganda electoral y un problema añadido para los familiares que tienen que desplazarse hasta una nueva zona durante la jornada electoral", recuerdan desde Pladigmare. 

Retos por superar

De ahí que una de las reivindicaciones de las asociaciones sea la de regular la figura del asistente personal, ya incluida en la Ley de Dependencia, que sería la mayor garantía de inclusión y empoderamiento para que todas las personas dependientes puedan ejercer su derecho a voto, explica Jesús Martín, delegado del CERMI para los Derechos Humanos. Además, señalan que hay que poner el foco más allá de la jornada de votación "en el derecho de acceso a la información durante la campaña para que todos los mayores de 18 años puedan votar en igualdad de condiciones", opina Jesús Martín desde CERMI. 

"Pese a que el Ministerio ofrezca una Guía de Accesibilidad para los procesos electorales, es solo una recomendación, no una obligación. Cada año recibimos las mismas quejan en cuanto a la inaccesibilidad de los colegios, la falta de apoyo en las mesas electorales y que los programas no se entienden", señala Martín. "Sería muy fácil de resolver, si las Juntas Electorales contasen con el asesoramiento previo de las asociaciones de mayores y discapacidad. Sino, se realiza una inversión, pero que no sirve para nada", opina Martín.

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