Cuídate

Aprende a relajarte gracias a la técnica conocida como protocolo Jacobson

Victoria Herrero

Foto: Bigstock

Miércoles 1 de enero de 2020

3 minutos

El ritmo frenético de vida o un hecho dramático puede conducirnos a un estado de ansiedad y estrés

Aprende a relajarte gracias a la práctica del protocolo Jacobson

En esta vida de prisas y sobresaltos, nunca viene mal descubrir nuevas técnicas para relajarnos y calmar nuestra ansiedad. Por eso puede que te interese conocer el método que hoy te presentamos para alcanzar la paz interior. Se trata del protocolo Jacobson, gracias al cual uno puede apaciguar la tensión que siente y aflojar los músculos que están en alerta.

Hablamos de una serie de pautas desarrolladas por el médico Edmund Jacobson en el año 1929 y que actualmente es uno de los métodos de referencia a la hora de calmar el estrés que una persona puede sentir por un ritmo de vida vertiginoso o por un hecho traumático puntual que le ha provocado ese estado de ansiedad.

Él fue el encargado de dar nombre a una relajación cuya finalidad es que el individuo llegue a una situación de tranquilidad mental mientras va reduciendo, poco a poco, esas tensiones musculares. 

Aprende a relajarte gracias a la práctica del protocolo Jacobson

Vuelve a la calma

Con esta técnica lo que se pretende, como explicaba en su día el creador de este protocolo, es relajar las fibras musculares que se encuentran en alerta cuando una persona está nerviosa o estresada. Pero lejos de lo que se pueda pensar, para lograr este efecto relajante lo que se hace es contraer esos músculos para que estén en estado de alerta de forma consciente. Pero como es una acción que no resulta del todo sencilla, para aprender más sobre esta técnica, lo mejor es que al principio te dejes guiar por un profesional, como aconsejan desde el Colegio de Enfermería de Sevilla

Así, este experto te aconsejará que vayas empezando poco a poco recorriendo todo tu cuerpo, empezando por las manos y los antebrazos, pasando por la zona de la cara, el cabello y el cuello, para bajar luego al tórax, el estómago y la zona lumbar. Por último, esa relajación se concentrará en las extremidades inferiores: nalgas, muslos, pantorrillas, rodillas y pies. 

Para lograr el mejor efecto, esta terapia debe hacerse en un lugar cómodo y relajado, sin distracciones y llevando una ropa cómoda que facilite los movimientos y la concentranción para lograr esa calma interna. También es bueno que en el espacio donde vayas a realizar esta técnica haya una temperatura adecuada, para no interrumpir la práctica, y que la luz sea tenue para invitar a esa armonía.

Así pues, estos ejercicios se pueden hacer tumbados en el suelo sobre una esterilla o bien sentados en una silla con los pies apoyados en el suelo, los brazos relajados sobre las piernas y con el cuerpo ligeramente inclinado hacia adelante. 

A la hora de llevar a cabo el protocolo Jacobson de relajación, es importante que sepas previamente algunas contraindicaciones para seguirlo. Por ejemplo, no resulta muy recomendable que lo hagan aquellas personas que tengan patologías físicas graves, presenten heridas o lesiones musculares, hayan pasado por una operación recientemente o sufran ataques epilépticos y episodios de narcolepsia.

Aprende a relajarte gracias a la práctica del protocolo Jacobson

Ante el estrés, cuídate

Cuando nos referimos al estrés estamos haciendo referencia a un grupo de reacciones fisiológicas que salen a la luz por problemas de ansiedad, situaciones dramáticas, problemas personales o un ritmo de vida que hace que no lleguemos a todo. Es entonces cuando se puede producir un episodio puntual o convertirse en patológico, dando lugar a enfermedades de tipo físico y psicológico que deben ser reconducidas por parte de profesionales. 

Pero antes de mostrar su cara más amarga, en forma de patologías graves, el estrés puede aparecer como un dolor de cabeza o muscular, falta de energía y cansancio recurrente, molestias estomacales, afecciones a nivel sexual o dificultades para conciliar el sueño. De ahí que la prevención y la alerta sean claves para detectar que estamos pasando por una mala racha a consecuencia del estrés. 

Así pues, el protocolo Jacobson puede servirnos de gran ayuda en este sentido, así como estas otras recomendaciones: 

  • Tomar conciencia de nuestros focos de ansiedad y evitar aquello que nos genera estrés.
  • Llevar una alimentación saludable y practicar algo de ejercicio para liberar tensiones
  • Adoptar una actitud más positiva frente a la vida y relativizar lo verdaderamente importante. 
  • Hacer actividades de relajación, como el yoga o el pilates, te ayudará en este nuevo camino. 
  • Mantener el buen humor es clave para alejar la ansiedad de nuestros pensamientos. 
  • Reserva parte de tu tiempo para disfrutar con la familia y los amigos. Ellos serán el verdadero bálsamo de tus preocupaciones y te mantendrán distraído de esos problemas que te provocan nerviosismo. 
  • También es bueno dedicarse algunas horas a la semana a nosotros mismos y a cultivar esas aficiones que nos gustan, como hacer pasatiempos, cuidar de un pequeño huerto, ir al cine, escuchar música o simplemente pasear. 
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