Planes de pensiones

Claves de la reforma de fondos de pensiones que planea Bruselas: los planes paneuropeos, en la diana

Pepa Montero

Miércoles 11 de marzo de 2026

7 minutos

El CESE rechaza la contratación colectiva de planes paneuropeos y frena la adhesión automática

Claves de la reforma de fondos de pensiones que planea Bruselas: los planes paneuropeos, en la diana
Pepa Montero

Miércoles 11 de marzo de 2026

7 minutos

La Comisión Europea tiene en marcha una reforma para aumentar la capacidad del sector de las pensiones complementarias de la UE. Se modificarían las Directivas (UE) 2016/2341 y 2016/97 en lo que respecta al refuerzo del marco de los planes de pensiones de empleo y también el Reglamento (UE) 2019/1238 sobre el Producto Paneuropeo de Pensiones Individuales (PEPP), coloquialmente denominado plan de pensiones paneuropeo.

Uno de los grandes cambios es que la Comisión Europea pretende introducir la posibilidad de que los países puedan incluir por primera vez en sus sistemas de pensiones nacionales la afiliación automática de empleados a planes en el lugar de trabajo. La afiliación automática consiste en que las personas se adhieren automáticamente a un régimen complementario de pensión, abriendo con ello la posibilidad a todos los sistemas de pensiones complementarias: pilar 2 (planes de empresa) y pilar 3 (planes individuales).

"Esto supone un gran cambio de paradigma: pasar de sistemas voluntarios a un modelo en el que la participación se convierte en norma, aparte de que la afiliación automática plantea problemas claros de intromisión en los sistemas de pensiones de empleo, donde la gobernanza reside en los agentes sociales a través del diálogo social y la negociación colectiva". Así lo denuncia el Comité Económico y Social Europeo (CESE), que este martes ha celebrado en Bruselas una audiencia pública para debatir sobre la propuesta de la Comisión.

Según detalla María del Carmen Barrera Chamorro, secretaria de Políticas Europeas de UGT y ponente del dictamen del CESE sobre el paquete de pensiones complementarias, la hoja de ruta ha de ser "garantizar jubilaciones dignas en la UE, priorizando la protección del sistema público y la negociación colectiva". Enfatiza que las pensiones complementarias (privadas y de empleo) no deben servir como excusa para debilitar las públicas, y que las reformas europeas deben respetar las competencias de cada país.

Claves de la reforma de fondos de pensiones en la UE: en la diana, los planes paneuropeos

Dictamen del CESE sobre planes de empleo y paneuropeos

El dictamen del CESE sobre la reforma que promueve la Comisión, hecho público este martes en Bruselas, recomienda que cualquier aumento en favor de las pensiones privadas se realice cumpliendo estos parámetros

- Freno a la brecha de género. Ante la alarmante brecha de género en las pensiones privadas (que alcanza hasta el 40%), el CESE exige que la nueva Directiva obligue a los Estados miembros a adoptar medidas concretas, pactadas con los agentes sociales, para reducir esta desigualdad.

- Los planes paneuropeos deben permanecer como productos individuales. El CESE recomienda que los PEPP (Productos Paneuropeos de Pensiones Individuales) sigan siendo individuales, y para ello aconseja que no se permita la adquisición colectiva. Asimismo, alerta de que introducir los PEPP en las empresas puede socavar los planes negociados colectivamente.  "Es imperativo reforzar la especificidad de los Fondos de Pensiones de Empleo (FPE), que gestionan activos colectivos bajo marcos negociados con los agentes sociales a través del diálogo social y la negociación colectiva", afirman.

- Condiciones para la afiliación automática. Cualquier modelo que adscriba automáticamente a los trabajadores a un plan de pensiones debe ser fruto exclusivo de la negociación colectiva, así como de un amplio consenso social.

- Mayor seguridad en las inversiones. Se pide reformular el "principio de prudencia" para garantizar que las inversiones de los fondos no pongan en riesgo el pago de las pensiones y se protejan las cotizaciones de los trabajadores ante posibles crisis.

- Protección al ahorrador. El CESE reclama normas más estrictas de transparencia, márgenes de solvencia regulados y un asesoramiento obligatorio antes de que un ciudadano contrate un PEPP, evitando que asuman riesgos financieros desproporcionados. Piden la inclusión de una guía accesible para el ahorrador con información y simulaciones acerca de capital final y costes, y el refuerzo de la participación mínima necesaria para autorizar una transferencia de PEPP transfronteriza.

- Simplificar la retirada de dinero de planes. En el dictamen del CESE se emplaza a los Estados miembros a evaluar las prácticas de desacumulación y su impacto sobre los consumidores, eventualmente simplificando estas opciones, y evaluar los periodos de infrafinanciación de un fondo de pensiones, distinguiendo entre factores coyunturales y estructurales, impidiendo un impacto negativo futuro sobre las pensiones de los miembros actuales.

- Comité de Seguimiento. Se propone instaurar un comité europeo (con Estados, industria, sindicatos y sociedad civil) para vigilar que estas medidas no aumenten la desigualdad y la pobreza entre los futuros jubilados.

- Políticas sociales. El despliegue de planes privados de pensiones debe ir acompañado de políticas sociales para evitar la segregación.

- Digitalización de la Seguridad Social europea, para garantizar que los trabajadores no pierdan sus derechos de pensión al moverse por Europa.

Alerta por la mayor brecha de género en pensiones privadas

A tenor del dictamen del CESE, en Europa la brecha de género en pensiones públicas se sitúa de media entre el 30% y el 32%, mientras que en pensiones privadas y complementarias la diferencia es mayor, y la mujer cobra el 35%-40% menos que el hombre de media.

Sin embargo, en el caso de los países que han desarrollado más el pilar privado, incluso con afiliación automática, desde 2012, como es el caso del Reino Unido, la brecha de género en pensiones privadas es del 35%, trece puntos más que en las públicas.

Lo mismo ocurre en los Países Bajos, donde la brecha en pensiones privadas se sitúa en el 40%, veintidós puntos más que en las públicas.

Los datos del CESE reflejan que el patrón se repite en países como España, con escaso desarrollo del pilar privado, solo un 2%, y que mantiene una brecha de género en pensiones privadas del 40%.

"Esta brecha está causada por el hecho de que las mujeres suelen tener carreras profesionales más fragmentadas, salarios más bajos y menor acceso a planes de empleo, lo que amplifica la desigualdad en los sistemas privados, sin ningún tipo de medida correctiva para la adecuación. Mientras las brechas en los sistemas privados persisten, la tendencia en los sistemas públicos es a la reducción de la brecha de género", detalla el dictamen del Comité Económico y Social Europeo.

Sobre el autor:

Pepa Montero

Pepa Montero

Pepa Montero es redactora especializada en temas de economía. Ha trabajado en medios como El Economista y La Gaceta de los Negocios. Es autora del libro de relatos La casa de las palmeras (Azul como la Naranja, 2013).

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