Sociedad

Debate Electoral 10N: el anunciante, el clásico, el protagonista, el reverendo y el condenado

Pablo Recio

Martes 5 de noviembre de 2019

5 minutos

"Las pensiones, los autónomos y en general los colectivos fueron mencionados de pasada en el debate"

Debate Electoral: el anunciante, el clásico, el protagonista, el reverendo y el condenado

El debate a cinco de las elecciones del próximo 10N ha destacado por la monotonía y las pocas menciones a problemas sociales como las pensiones o la dependencia. Además, el tratamiento excesivo de temas como Cataluña o la Memoria Histórica y el poco contenido en general en las intervenciones y replicas de los candidatos, ha marcado un debate en el cual ningún líder brilló. Al menos, así lo valoran el experto en comunicación no verbal Sergio Naves y la profesional de la comunicación política Montserrat Ferrero, CEO y directora de Proyectos, respectivamente, de Jaque Asesores.

Ambos coinciden en la misma conclusión: el debate lo ha ganado, de nuevo, "el bloqueo". También están de acuerdo en que los políticos no han mencionado casi a los mayores y muchos han tratado el tema de las pensiones con propuestas "de manual" o "de pasada". Aunque la moderadora Ana Blanco les pidiese que le diesen cierta importancia, fue en vano.

Asimismo, los analistas señalan que ninguno de los candidatos introdujo novedades, al margen de sus programas. Sí que hubo, por contra, encontronazos entre líderes, utilización de folios y otros materiales por parte de los candidatos e, incluso, algún que otro lapsus desafortunado por parte del líder de Unidas Podemos. A continuación, los expertos analizan uno a uno el comportamiento verbal y gestual de los candidatos y cuáles fueron sus principales fortalezas y fallos durante esta contienda verbal. 

Pedro Sánchez, "El Anunciante"

Sánchez.

 

"Parecía que el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez (@sanchezcastejon), estuviese haciendo anuncios como los que se hacen después del Consejo de Ministros", sostiene Ferrero. Y es que para la experta en comunicación política, el líder del PSOE (@PSOE) se mantuvo en todo momento en un papel de jefe del Ejecutivo, llegando incluso a anunciar el futuro nombramiento de una vicepresidenta: la ministra de Economía, Nadia Calviño (@NadiaCalvino). "Se niega a no ser presidente. Lo primero que hizo fue reclamar que gobierne la lista más votada", asegura. 

Del mismo modo, le parece que el candidato socialista no llegó a contestar a las preguntas y apelaciones de sus adversarios. "Mantuvo la distancia. Le han atacado bastante, pero no ha sabido rebatir", apunta. 

Coincide con su compañera, el analista Sergio Naves. Para él, Sánchez fue uno de los que menos brilló desde el punto de vista no verbal. "Estuvo encorsetado como siempre y, emocionalmente, bastante al límite al principio, aunque luego lo encauzó mejor", añade. 

Pero si algo destaca como negativo el experto es que el presidente en funciones no mirase a sus contrincantes cuando le interpelaban. "Daba una impresión de ir a su aire. Parecía poco educado. Es el que menos ha usado la escucha activa y ha utilizado muchos gestos de reproche y expresiones no verbales sin contrarreplicar", argumenta. 

Pablo Casado, "El Clásico"

Casado.

 

En cuanto al líder del Partido Popular (@populares), Naves y Ferrero entienden que Pablo Casado (@pablocasado_) fue uno de los que mejor lo hicieron, manteniendo un perfil de "líder de la oposición". "Ha estado en su sitio pero no ha brillado", sostiene la directora de Programas de Jaque Asesores. Así, el popular resucitó "el fantasma de Zapatero", habló de "crisis económica", pero todo desde una posición "centrista" y posicionando al PP como el partido "rescatador". 

Tampoco destacó el candidato conservador por ninguna actitud demasiado agresiva o algún encontronazo que pudiese dejarle en mal lugar. "Es una persona que, a nivel emocional, destaca por ser serena, armónica y natural. Incluso en momentos en los que es muy intenso, sigue teniendo un cariz amable", apunta Naves. 

Santiago Abascal, "El Protagonista"

Abascal.

 

De entre todos los candidatos el que sin duda generó más expectativas fue el líder de VOX (@vox_es), Santiago Abascal (@Santi_ABASCAL). Para los expertos tuvo un papel "pasable" para ser su primer debate, pero tampoco brilló. "Ha estado muy ausente y hacía monólogos al principio vehiculando sus mensajes clave: ir en contra de la inmigración irregular, bajar impuestos, hablar de la 'dictadura progre', etc.", apunta Ferrero. No obstante, afirma, "nadie le replicaba al principio", salvo al final, cuando "le permitieron ser protagonista" en un encontronazo con Pablo Iglesias en relación con la Guerra Civil y sobre "el pasado". "Le han dejado que se posicione y que coloque todos sus mensajes. Los demás líderes han legitimado su populismo", destaca la experta. 

Por otra parte, desde el punto de vista no verbal, el candidato estuvo correcto. "Pasó bien el examen", opina Naves. "Todo su cuerpo lució armonía. Es un hombre que tiende al equilibrio, en pocos momentos se le vio dudar. Estaba todo muy bien trabajado", valora. 

Pablo Iglesias, "El Reverendo"

Iglesias

 

"Ha sido el más moralista de todos", sostiene Ferrero en referencia al candidato de Unidas Podemos (@ahorapodemos), Pablo Iglesias (@Pablo_Iglesias_). También, resalta la experta, fue el que hizo más menciones a los "social". "No ha hablado de sus propuestas en profundidad pero ha querido nombrar a todos los colectivos", asegura. Incluso, argumenta, en algunos momentos ha sido el que "ha marcado el ritmo del debate". Por ejemplo, cuando todos hablaban en el apartado de Cohesión Territorial de Cataluña, Iglesias sacó el tema de la España Vaciada. "En los debates se crece", señala. 

En cuanto a su actitud y presencia física, los expertos no tienen pegas. "Estuvo bien, en su formato habitual. Algo prepotente, pero equilibrado y tranquilo", sostiene Naves. "Incluso en los momentos que se enzarzó, supo controlar su parte agresiva", comenta. 

Sin embargo, no todo fue positivo. Un lapsus involuntario le jugó una mala pasada al candidato de la formación morada: Iglesias dijo "mamadas", en vez de "manadas", cuando en el debate se referían a los casos de violaciones grupales. "Esa equivocación le hizo bastante daño", apunta. 

Momento en el cual Pablo Iglesias se equivoca y dice "mamadas" en vez de "manadas", en referencia a las violaciones grupales.

Albert Rivera, "El Condenado"

Rivera.

 

Finalmente, aunque "todo el mundo ha dado por perdedor" del debate a Albert Rivera (@Albert_Rivera), Ferrero cree que el líder de Ciudadanos (@CiudadanosCs) logró vehicular su mensaje. "Los medios le habían condenado de antemano", apunta la experta. Aunque reconoce también que el líder de la formación naranja "fue muy repetitivo".

Además, desde el punto de vista de las formas, Sergio Naves asegura que "estuvo mejor" que en los últimos debates. "Ha estado más tranquilo, aunque siempre se le nota cierta ansiedad porque él es nervioso de por sí", señala. 

Pero si con algo se acabó quedando el espectador es con la escenografía y el atrezzo que utilizó en el debate: un adoquín, varias imágenes y noticias, entre otros recursos visuales. "Son elementos agotados", opina Naves y critica que, seguramente, el televidente estuvo más pendiente de estos "auxiliares" que de lo que decía el líder de Cs. "Ha abusado de ellos", concluye. 

Albert Rivera.
 

Dar una imagen de experiencia y madurez

Algo que también destaca el experto en comunicación no verbal Sergio Naves, es que varios de los líderes intentaron dar una imagen de "hombres de Estado" y de "madurez política". "Sin duda alguna los que más han calculado esta parte de responsabilidad, centralidad y madurez son Sánchez y Casado, e Iglesias en cierto modo también, apelando a la responsabilidad", explica. 

Para Naves donde más brillaron estos tres políticos fue en esta faceta, que se relaciona tradicionalmente con la edad. De esta manera, también elementos simbólicos como la barba de Pablo Casado se debería, según el analista, a estas razones. "Han intentado trasladar una imagen de presidenciable", valora el experto. 

Pero no todos lograron parecerlo. "A Albert Rivera se le percibió como menos maduro. Al no haberlo trabajado, es el que sale peor parado", comenta. "Es el más estigmatizado. Lo tenía difícil desde el principio", sentencia.  

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